ARTÍCULO DE REFLEXIÓN
Emprendimiento y nuevas tendencias en el contexto de la situación económica venezolana 2025
Entrepreneurship and new trends in the context of the Venezuelan economic situation 2025
DOI: https://doi.org/10.61154/metanoia.v12i1.4202
David Elías Casanova Carrero 1
1E-mail: decasano2@gmail.com Afiliación: Universidad Nacional Experimental Sur del Lago “Jesús María Semprún” (UNESUR). Santa Barbara del Zulia, Venezuela. ORCID: https://orcid.org/0009-0003-3474-6310
Recibido: 25/08/2025 Revisado: 05/09/2025
Aprobado: 25/09/2025 Publicado: 01/01/2026
RESUMEN
En el contexto de la situación económica que se mantiene en Venezuela proyectada hasta el año 2025, la cual se caracteriza por una hiperinflación acelerada y mantenida, la dificultad y escasez obtención de monedas extranjeras, la migración masiva desde el 2013, la volatilidad e inestabilidad política, el emprendimiento surge como una forma de subsistencia, innovación y perdurabilidad. Esta investigación examina cómo el emprendimiento se ha convertido en un negocio de adaptación en tiempos de incertidumbre política y económica, reinventando los modelos tradicionales. El emprendimiento en Venezuela se concibe como una forma de negocio colectivo impulsado por los aspectos como: la tecnología, la globalización y las nuevas tendencias emergentes, las cuales destacan: la digitalización de servicios, el crecimiento de plataformas digitales, las criptomonedas, la economía circular y el uso de redes transnacionales. Estos enfoques no solo mitigan los efectos de la situación económica, sino que también buscan cimentar alternativas que sean viables para el futuro. Sin embargo, el emprendimiento enfrenta algunos desafíos muy significativos como los son: la escasez de insumos, el acceso limitado a crédito, la fuga de talento, la inseguridad y la corrupción. Además, algunas diatribas apuntan a que muchos emprendimientos son "de subsistencia", porque operan en la informalidad y necesitan de capacidad de innovación permanente. A pesar de esta dualidad entre adversidad y oportunidad, la situación económica ha obligado a los emprendedores venezolanos a reinventarse, combinando positivismo con mucha audacia.
Descriptores: inflación, migración, tecnología, globalización.
ABSTRACT
Considering the prevailing economic situation in Venezuela, which is expected to persist until 2025—marked by accelerated and sustained hyperinflation, difficulties in obtaining foreign currency, mass migration since 2013, and political volatility—entrepreneurship has emerged as a vital means of subsistence, innovation, and sustainability. This research explores how entrepreneurship has become a strategy for adaptation during periods of political and economic uncertainty, leading to the reinvention of traditional business models. In Venezuela, entrepreneurship is viewed as a collective endeavor influenced by factors such as technology, globalization, and emerging trends, including the digitalization of services, the rise of digital platforms, cryptocurrencies, the circular economy, and the utilization of transnational networks. These approaches not only help mitigate the impacts of the economic crisis but also aim to establish viable alternatives for the future. Nevertheless, entrepreneurs face significant challenges, including shortages of inputs, limited access to credit, brain drain, insecurity, and corruption. Moreover, some critics argue that many ventures are "subsistence-based" due to their informal nature and the necessity for continuous innovation. Despite this tension between adversity and opportunity, the economic landscape has compelled Venezuelan entrepreneurs to reinvent themselves, blending positivity with remarkable resilience.
Descriptors: inflation, migration, technology, globalization.
INTRODUCCIÓN
En Venezuela, desde el año 2013, hemos visto cómo la situación económica ha modelado un horizonte de gran inestabilidad. Sin embargo, en medio de esta realidad muy compleja por demás decir, el emprendimiento ha evolucionado más allá de una simple necesidad de subsistencia. Hoy, se ha convertido en una verdadera fuerza propulsora, un faro de innovación y resiliencia. Fenómenos como la inflación constante, la escasez de divisas y la fuga de talento han desafiado los modelos económicos tradicionales, abriendo paso a una nueva ola de emprendedores que están reconfigurando el panorama de negocios.
Esta investigación nace de un interés genuino por entender este fenómeno. Se enfoca en analizar cómo las nuevas tendencias tecnológicas y sociales están impulsando un ecosistema de emprendimiento que no solo busca atenuar los efectos de la situación económica, sino también construir alternativas sólidas para un futuro sostenible. El objetivo de la investigación es examinar y describir las estrategias de emprendimiento que están dominando en Venezuela en 2025. Para ello, se verá cómo la digitalización, el uso de criptomonedas y la emergencia de modelos de negocio colaborativos y sostenibles están impulsando la creación de nuevos emprendimientos. Además, el propósito es ir más allá de la descripción superficial para evaluar si estas prácticas pueden realmente ser la semilla de una recuperación económica sostenible.
La importancia radica en su potencial para aportar una comprensión profunda de un fenómeno crucial para la resiliencia económica y social del país. Al documentar y analizar las soluciones innovadoras que surgen de la propia sociedad, no solo se ofrece un diagnóstico de la situación actual, sino que también proporciona herramientas y conocimientos prácticos que pueden ser de gran valor para los propios emprendedores y para quienes formulan políticas públicas. La capacidad de adaptación y creación de recursos que demuestran los emprendedores en este contexto representa una hoja de ruta para enfrentar futuras crisis y fomentar el mercado laboral. En esencia, este trabajo demuestra que la respuesta a la adversidad puede estar en la audacia de imaginar un mañana diferente.
DESARROLLO DE LA REFLEXIÓN
Emprendimiento y nuevas tendencias
Un emprendedor no es más que una persona capaz de generar nuevas oportunidades para satisfacer, a través de ellas, las necesidades primarias del entorno. Un emprendedor es el creador de nuevos negocios. Se define al emprendedor como un individuo que busca crear valor en los mercados y se someterá conscientemente a la incertidumbre. Al abordar la naturaleza del emprendimiento, la problemática de su definición y conceptualización se hace un asunto arduo, independientemente del enfoque que se escoja.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE (2012), define el emprendimiento como “el fenómeno asociado con la actividad empresarial, que es la tarea llevada a cabo por un individuo en busca de la generación de valor, por medio de la creación o expansión de la actividad económica, identificando y aprovechando nuevos productos, procesos o mercados”. (p. 11). En este sentido, el emprendimiento es un fenómeno que se manifiesta en toda la economía de manera muy distinta, con muchos resultados diferentes, los cuales no siempre se relacionan con la creación de riqueza financiera.
Dentro de este orden de ideas, Drucker, P. (1985) menciona que el emprendimiento es una práctica sistemática que consiste en "buscar el cambio, responder a él y explotarlo como una oportunidad" (p. 28). No se limita a startups, sino que incluye la innovación en organizaciones establecidas. Dentro de este marco, Shane y Venkataraman (2000) enfatizan el emprendimiento como el estudio de "cómo, por quién y con qué efectos las oportunidades para crear bienes y servicios futuros son descubiertas, evaluadas y explotadas" (p.228).
De la misma forma, la evolución del concepto de emprendimiento ha sido objeto de múltiples estudios, debido a que dicho fenómeno es producto del comportamiento de los seres humanos. Las acciones emprendedoras no solo suponen un compromiso individual, sino que también representan una inversión que requiere la movilización de recursos económicos, materiales y cognitivos, con el objeto de alcanzar una determinada meta.
Contexto Económico Venezolano en 2025
Según Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE (2024), informa que Venezuela continúa lidiando con una contracción económica acumulada del 80% desde 2013, agravada por sanciones internacionales y una dependencia crónica del petróleo. Es por ello que, Rodríguez, F. (2023) argumentan que, aunque la dolarización informal ha mitigado la hiperinflación, la falta de acceso a crédito y la infraestructura colapsada limitan la recuperación. Por otro lado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2024) señala que el 60% de la población económicamente activa se desempeña en la economía informal, un caldo de cultivo para emprendimientos de subsistencia.
Aunque proyectar el escenario económico de Venezuela hacia 2026 implica navegar entre la incertidumbre y las tendencias históricas, es posible identificar patrones estructurales y emergentes que definen un panorama complejo, marcado por la persistencia de desafíos profundos y la aparición de estrategias innovadoras de adaptación. Por tanto, para 2025, Venezuela arrastra una década de contracción económica severa, hiperinflación crónica y una caída del PIB estimada en más del 80% desde 2013. La dependencia histórica del petróleo (que aportaba el 95% de las divisas en 2012) sigue siendo un impedimento para la producción petrolera, que rondaba los 700.000 barriles diarios en 2023, no logra recuperarse debido a la falta de inversión, sanciones internacionales y una gestión opaca, apenas para este 2025 se está llegando a un millón de barriles diarios.
De la misma forma, las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos vigentes desde 2017, que van desde la prohibición de transacciones comerciales con bonos emitidos por la República y la estatal Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima PDVSA, así como restricciones a transacciones con criptomonedas emitidas por el gobierno venezolano, de igual manera, sancionó a PDVSA, bloqueando los ingresos de cualquier compra de petróleo venezolano y estableciendo que el dinero se depositara en cuentas bloqueadas. Además, le prohibió la venta de petróleo a CITGO Corporación petrolera y sanción a empresas de terceros países que comercializan con PDVSA, igualmente el congelamiento de activos, prohibición de entrada a los Estados Unidos y restricciones financieras a altos funcionarios del gobierno venezolano, familiares y empresarios vinculados al mismo.
Por otro lado, las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea a Venezuela vigentes también desde 2017 las cuales comprenden el embargo de armas y de equipos susceptibles de ser utilizados para la represión interna, la prohibición de exportar bienes y tecnología que puedan ser usados para represión interna o vigilancia, además de la restricción a la intermediación, financiación o asistencia técnica relacionada con estos productos, siguiendo con la congelación de bienes y fondos de personas y entidades responsables de violaciones de derechos humanos, represión de la sociedad civil y la oposición democrática, Igualmente, estas sanciones económicas restringen la entrada o tránsito en territorio de Europeo para aquellas personas que han sido sancionadas y la respectiva actualización periódica de la lista de personas y entidades sancionadas, que en 2025 supera ya las 50 personas, incluyendo altos funcionarios del gobierno venezolano
Dentro de este marco, en 2025, Venezuela sigue excluido de mecanismos como SWIFT, lo que obliga a empresas y emprendedores a recurrir a alternativas informales (criptomonedas, trueque transfronterizo) o alianzas con actores no tradicionales (Rusia, Turquía, Irán). El mecanismo Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication SWIFT es un sistema de mensajería internacional que facilita la comunicación segura y estandarizada entre bancos e instituciones financieras para la realización de transferencias internacionales y otras operaciones financieras.
Es por ello que, Liquidity Provider (2025) define el SWIFT como un sistema de mensajería que permite la comunicación global y la transferencia segura de dinero entre bancos miembros e instituciones financieras. No transfiere fondos directamente, sino que transmite mensajes con instrucciones de pago, facilitando el movimiento real de fondos entre entidades de diferentes países. Cada institución miembro tiene un código único (BIC o código SWIFT), lo que garantiza la identificación precisa y eficiente de los bancos en la red.
Dentro de este orden de ideas, El Banco Bilbao Vizcaya Argentaria BBVA (2023) dice que el SWIFT es una red que conecta a más de 11.000 entidades financieras en más de 200 países y territorios. Permite que los pagos transfronterizos sean rápidos, fáciles y seguros, estandarizando el proceso y reduciendo errores. El intercambio de información se realiza a través de una plataforma de mensajería (SWIFTNet), que incluye servicios como FIN, InterAct, FileAct y WebAccess, para diferentes tipos de comunicaciones financieras.
Por otro lado, la dolarización informal, iniciada en 2019 como respuesta a la hiperinflación del bolívar Soberano, se consolida en 2025. El dólar estadounidense representa más del 70% de las transacciones cotidianas, aunque persiste una brecha entre el acceso a divisas de la población general (limitado a remesas y sectores informales) y las élites conectadas con el Estado, sin dejar de lado otras monedas extranjeras como el Peso colombiano y el Real brasileño en ciudades cercanas a la frontera con Colombia y con Brasil, además del uso también del Euro.
Conforme a la Organización de las Naciones Unidas ONU, más de 7,7 millones de venezolanos habían emigrado para 2023. En 2025, aunque el flujo disminuye, la diáspora sigue siendo un factor crítico: las remesas superan los $4.000 millones anuales, constituyendo un salvavidas para el 40% de los hogares. Sin embargo, la pérdida de capital humano (profesionales, técnicos) dificulta la reconstrucción de sectores clave como salud, educación e ingeniería.
El sector informal emplea al 65% de la población activa en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) (2025). Los "buhoneros 2.0" (vendedores ambulantes con presencia en redes sociales) y las microempresas familiares dominan el paisaje urbano, operando en márgenes legales difusos para evadir controles estatales y altos impuestos.
El contexto venezolano en 2025 no es de recuperación, sino de adaptación crónica. La economía se fragmenta en dos realidades: una minoría globalizada (emprendedores digitales, receptores de remesas) y una mayoría dependiente de otras estrategias informales como los servicios de delivery, pasear mascotas, trueque de bienes, los mototaxistas, servicios de transporte de personas a través de aplicaciones para celulares. Sin embargo, esta dualidad genera un ecosistema único donde el emprendimiento, aunque nacido de la urgencia, incuba modelos disruptivos que podrían inspirar a otras economías en crisis. La pregunta clave es si estas innovaciones lograrán escalar sin un marco institucional estable, o si terminarán colapsadas por la misma inestabilidad que las originó.
Nuevas Tendencias en el Emprendimiento Venezolano (2025)
El emprendimiento en Venezuela ha trascendido desde hace algún tiempo, la mera búsqueda de una fuente de ingresos; se ha convertido en un verdadero motor de resiliencia y creatividad frente a un entorno económico y social dinámico de la actual Venezuela. A medida que nos adentramos en 2025, el ecosistema emprendedor venezolano no solo persiste, sino que evoluciona, impulsado por la necesidad y una creciente visión de futuro, una mayor conectividad digital y la constante adaptación a las nuevas realidades del país y del mundo. Se analizan algunas de las tendencias novedosas de emprender actualmente en Venezuela:
Digitalización y migración de negocios al entorno virtual:
Piénsalo así: ¿qué hacer cuando el dinero en el bolsillo pierde valor cada hora que pasa y, además, hay poco efectivo? te escapas. Y el único escape viable era el mundo digital. La causa real: La hiperinflación y la desaparición del bolívar en efectivo crearon un vacío inmenso. No es una tendencia adoptar lo digital, esa la única manera de poder cobrar o pagar algo. Las aplicaciones como Instagram, WhatsApp y TikTok dejaron de ser redes sociales para convertirse en el nuevo centro comercial de Venezuela. Montar una tienda física es carísimo e implica un montón de riesgos. Pero abrir una cuenta de Instagram es gratis. De repente, la señora que hace tortas en su casa tenía la misma "vitrina" que una tienda grande. El internet democratizó el acceso al mercado porque el mundo físico se volvió demasiado hostil.
Ahora, para que ese "centro comercial digital" funcione, se necesita una moneda estable. Ahí es donde entran las criptomonedas y los pagos digitales (Zelle, PayPal, Binance, Bitget, etc.). No es que la gente se volvió experta en finanzas de la noche a la mañana. Fue más simple: El dólar digital o las criptomonedas (como el USDT) se están convirtiendo en el lenguaje común para poder hacer negocios y proteger el trabajo del día a día.
Y de esa necesidad básica nacieron soluciones más complejas. Las apps de delivery no son un lujo, son una solución a la falta de gasolina y al transporte público deficiente. Cashea y otros métodos de pago que están usando algunas empresas privadas es quizás el mejor ejemplo: en un país con poco acceso a tarjetas de crédito con intereses demasiado altos, crearon un sistema de "compra ahora y paga después sin intereses" que le devolvió un poco de oxígeno a la gente y a los comercios. Están literalmente reconstruyendo los servicios financieros desde cero porque los tradicionales están estancados y van desapareciendo.
En otro orden de ideas el ingenio criollo: La Economía de "Resolver" con lo que hay en paralelo a la fuga digital, en el mundo físico se desató otra revolución: la de la escasez, la causa real: El colapso de la producción nacional y las cadenas de suministro. Dejó de haber de todo, y lo que había era impagable. El "enfoque en sostenibilidad" en Venezuela no nace de una conciencia ecológica tipo europea. Nace del "no hay más" o "no me alcanza para comprarlo nuevo". El que recicla paletas para hacer muebles no lo hace por ser eco-friendly, lo hace porque la madera nueva es carísima. Es sostenibilidad por necesidad, y es increíblemente poderosa. Es el ingenio criollo en su máxima expresión.
En una situación económica tan profunda, la gente no gasta en lujos. La demanda se concentra en lo esencial: comida, salud, educación, medicinas. Por eso, emprender en esos rubros es la apuesta más segura. Es volver a la base de la pirámide económica. Y, ¿cómo logras sobrevivir en este ambiente tan rudo? Solo no puedes. Por eso el cooperativismo y las redes de apoyo son vitales. Esto es pura confianza. "Yo te fío la mercancía a ti porque te conozco". "Vamos a comprar un generador eléctrico entre varios locales de la cuadra para cuando se vaya la luz". "Pásame el dato de un proveedor confiable". Ante la ausencia de un Estado que proteja o de bancos que financien, la comunidad se convierte en el principal activo del emprendedor. Es la red de seguridad que tú mismo tejes con tu gente.
La Conexión Final: Exportar Talento para Vivir en lo Local
Los profesionales en Venezuela se dieron cuenta de que su talento valía mucho más afuera que adentro. El diseñador, el programador, el redactor, el docente, el investigador... empezaron a trabajar remoto para clientes en el exterior. Esta es la jugada maestra de la supervivencia. Vives en Venezuela, con costos de vida (en dólares) pero se gana en Bolívares dentro del País lo que es relativamente bajo, pero si tu sueldo viene de afuera, en una moneda fuerte es lo mejor. Estas personas se convirtieron en pequeños motores de la economía local. El programador que cobra en dólares desde Miami es el que luego le compra la torta a la señora de Instagram, paga el delivery y compra los vegetales del productor local. Inyectan divisas directamente en esa economía de a pie.
Visto de esta forma, todas estas tendencias son las piezas de un gran rompecabezas que muestra cómo los venezolanos, a punta de necesidad y creatividad, están construyendo una economía paralela, más ágil, digital y colaborativa, justo encima de las ruinas del modelo anterior. No es fácil ni es perfecta, pero es una lección impresionante de resiliencia humana.
Desafíos y críticas al Emprendimiento venezolano
El emprendimiento en Venezuela hoy, es una compleja realidad que merece un análisis más profundo y multifacético. Si bien es cierto que el espíritu emprendedor ha sido un motor vital de supervivencia y creatividad en un entorno desafiante, ignorar las críticas y los desafíos que enfrenta este ecosistema sería un error. El ingenio y la innovación de quienes deciden emprender en Venezuela no operan en el vacío; están constantemente interactuando con un ambiente macroeconómico y social que impone barreras significativas
La inestabilidad económica y la inflación siguen siendo un factor de riesgo para la planificación y la inversión, además de la escasez de un marco legal y financiero confiable que impulse la formalización y el crecimiento económico. Por otro lado, las limitaciones en el acceso a capital y a créditos, las limitaciones en infraestructura y el deterioro constante de los servicios básicos además de la migración impactan directamente la capacidad de innovación y el desarrollo de equipos sólidos. Reconocer estos desafíos no es un acto de pesimismo, sino un ejercicio de realismo fundamental para construir estrategias más efectivas y sostenibles que permitan al emprendimiento venezolano no solo sobrevivir, sino realmente prosperar y contribuir a una recuperación económica duradera.
Por su parte, Maldonado (2025) advierte que el emprendimiento no sustituye políticas públicas. La falta de acceso a tecnología en zonas rurales y la burocracia persisten. Básicamente el autor está diciendo que "el emprendimiento no sustituye políticas públicas", se refiere a eso. ¿De qué te sirve tener una idea genial para vender café de Boconó por internet si en el pueblo la señal es mala y la luz se va a cada rato? ¿Cómo haces para registrar tu marca o sacar un permiso si la burocracia te pone mil trabas y te pide una excesiva cantidad de requisitos? El emprendedor puede hacer magia, pero no puede construir las carreteras, ni poner las antenas de internet, ni garantizar que las reglas del juego sean justas. Además, Duno (2024) critica que muchos emprendimientos son de subsistencia, sin capacidad de escalar, perpetuando la precariedad. El autor le pone la lupa a la calidad de esos emprendimientos. Su crítica es súper importante, porque quita la venda de los ojos. Cuando dice que muchos negocios son "de subsistencia", es la forma elegante de decir que la gente está trabajando para comer hoy, no para construir un futuro.
A continuación, se mencionan algunos de los desafíos con los cuales se enfrenta el emprendiendo en la actualidad venezolana:
Ø La Hiperinflación y Devaluación Monetaria: La continua devaluación del bolívar y la hiperinflación dificultan la planificación financiera y la estabilidad de los negocios, además que los emprendedores enfrentan desafíos para fijar precios, mantener márgenes de ganancia y acceder a divisas para importar insumos.
Ø La Escasez de Insumos y Materias Primas: la dependencia de importaciones y la falta de producción local agravan la escasez de materiales necesarios para operar lo que encarece los costos y limita la capacidad de innovación.
Ø El acceso Limitado al Crédito: el sistema financiero venezolano tiene poca capacidad para otorgar créditos a emprendedores debido a la inestabilidad económica además que las tasas de interés son altas y los requisitos exigentes dificultan el financiamiento de proyectos.
Ø La fuga de Talento: la migración masiva de profesionales calificados reduce la disponibilidad de mano de obra especializada lo cual impacta negativamente en la capacidad de innovación y gestión de los emprendimientos.
Ø La Inseguridad y la Corrupción: la delincuencia y la corrupción aumentan los costos operativos y desalientan la inversión ya que los emprendedores deben destinar recursos adicionales a seguridad y protección.
Desde otra perspectiva, las críticas que se pueden mencionar al emprendimiento en Venezuela son las siguientes:
Ø Enfoque en la Supervivencia: muchos emprendimientos surgen como una respuesta a la crisis, centrándose en la subsistencia más que en la innovación o el crecimiento sostenible lo que limita su potencial a largo plazo.
Ø Dependencia de la Economía Informal: un gran porcentaje de emprendimientos opera en la informalidad, lo que limita su acceso a beneficios legales y financieros, por otro lado, la informalidad también dificulta la medición del impacto real del emprendimiento en la economía.
Ø La falta de Innovación: debido a las condiciones adversas, muchos emprendimientos se enfocan en replicar modelos existentes en lugar de innovar lo que reduce su competitividad en mercados internacionales.
Ø Desigualdad de Oportunidades: el acceso a recursos y oportunidades no es equitativo, lo que limita el emprendimiento en sectores vulnerables o regiones menos desarrolladas.
De esta manera, el emprendimiento en Venezuela en el contexto de la situación económica de 2025 refleja una dualidad entre la adversidad y la oportunidad. Por un lado, los desafíos son abrumadores: hiperinflación, escasez de insumos, infraestructura deficiente, fuga de talento y un entorno legal y económico hostil limitan el desarrollo de proyectos sostenibles. Muchos emprendimientos surgen como mecanismos de supervivencia, operando en la informalidad y replicando modelos básicos, lo que genera críticas sobre su capacidad para impulsar un cambio estructural.
Sin embargo, en medio de la crisis, emergen nuevas tendencias que revelan la resiliencia y creatividad de los venezolanos. La digitalización, el auge de las empresas que buscan ofrecer soluciones financieras haciendo uso de tecnologías centradas en los usuarios fintech, el cooperativismo y el enfoque en sostenibilidad demuestran que, incluso en condiciones extremas, la innovación es posible. El uso de criptomonedas, la exportación de servicios profesionales y el comercio electrónico han abierto ventanas a mercados globales, reduciendo la dependencia de un sistema económico interno fracturado. Además, la diáspora venezolana se ha convertido en un puente clave para inversiones, mentorías y acceso a redes internacionales.
No obstante, el futuro del emprendimiento en Venezuela dependerá de factores críticos. Para trascender la mera subsistencia, se requieren políticas públicas que fomenten la formalización, faciliten el acceso a créditos y prioricen la reconstrucción de infraestructuras básicas. Asimismo, es esencial promover la educación en tecnologías emergentes y fortalecer alianzas entre el sector privado, la sociedad civil y organismos internacionales.
En definitiva, la crisis ha forzado a los emprendedores venezolanos a reinventarse, combinando pragmatismo con audacia. Aunque el camino es complejo, estas nuevas tendencias podrían sentar las bases para una economía más diversificada y resiliente, siempre que exista un marco de apoyo que permita transformar la inventiva individual en progreso colectivo. El emprendimiento, en este escenario, no solo es un acto de resistencia, sino una semilla de esperanza frente al colapso, como señala Rodríguez (2023), sin una reforma estructural, el potencial innovador seguirá limitado al ingenio individual.
Emprender en la Venezuela contemporánea representa una travesía compleja, marcada por un entorno económico y regulatorio en constante cambio. A pesar de los desafíos, una notable resiliencia y una creciente actividad emprendedora, impulsada en gran medida por la necesidad, caracterizan el panorama actual. Este análisis aborda los aspectos fundamentales que todo emprendedor debe considerar: el marco legal, las opciones de financiamiento, las obligaciones tributarias y el impacto de la inflación, todo ello fundamentado en las perspectivas de diversos autores e instituciones venezolanas.
Cabe destacar que el marco legal venezolano está estipulado en la Ley de Fomento y Desarrollo de Nuevos Emprendimientos como instrumento jurídico que rige el emprendimiento en Venezuela, promulgada en octubre de 2021 y reformada parcialmente en noviembre de 2023. Esta ley busca crear un ecosistema favorable para el surgimiento y consolidación de nuevas empresas, simplificando trámites y ofreciendo ciertos incentivos. Un elemento central de la Ley de Fomento y Desarrollo de Nuevos Emprendimientos es la creación del Registro Nacional de Emprendimientos RNE, una plataforma que otorga personalidad jurídica al emprendedor una vez inscrito, permitiéndole acceder a los beneficios contemplados en la legislación. Según la reforma de 2023, la vigencia de esta inscripción se extendió de dos a tres años.
En este sentido, La firma de abogados Badell y Grau (2021) destaca que la ley reconoce el derecho a emprender y establece medidas de apoyo como la simplificación de trámites y el acceso preferencial a compras públicas. Sin embargo, la efectividad de estos beneficios depende en gran medida de la ejecución de políticas públicas coherentes. El acceso a financiamiento es uno de los mayores obstáculos para los emprendedores en Venezuela. Tradicionalmente, la banca ha mantenido una política crediticia restrictiva.
No obstante, en el marco de la nueva ley, han surgido algunas opciones como los créditos bancarios a través de instituciones tanto públicas como privadas, como el Banco del Tesoro con su programa Tesoro Emprendedor y BBVA Provincial con su Crédito para Emprendedores, han desarrollado productos específicos para quienes estén inscritos en el RNE. Los montos y condiciones varían, pero generalmente se orientan a capital de trabajo y adquisición de equipamiento. La Ley de Fomento y Desarrollo de Nuevos Emprendimientos establece la creación del Fondo Nacional para los Emprendimientos (FNE) adscrito al Ministerio de Economía y Finanzas, con el objetivo de ofrecer financiamiento y apoyo a los emprendimientos registrados. Su impacto y alcance real aún están en desarrollo.
En este orden de idea, los emprendedores venezolanos deben familiarizarse con una serie de impuestos nacionales y municipales, tales como: el Impuesto al Valor Agregado (IVA): Actualmente con una alícuota general del 16%, el Impuesto Sobre la Renta (ISLR): Con una tasa máxima para personas jurídicas del 34%, el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF): que Grava ciertas operaciones en moneda extranjera y pagos específicos, además de los diferentes Impuestos municipales: Incluyen el impuesto a las actividades económicas, cuya alícuota varía según el municipio y el rubro del negocio al igual que el impuesto de publicidad y propaganda, por otro lado también las contribuciones parafiscales.
Los aportes al Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES), al Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda (FAOV), entre otros. Recientemente, se sumó la Ley de Protección de las Pensiones de Seguridad Social frente al Bloqueo Imperialista, publicada en la Gaceta Oficial Nro. 6.806 Extraordinario del 08/05/2024 de la República Bolivariana de Venezuela que establece una contribución especial de hasta el 15% sobre los pagos realizados a los trabajadores, siendo fijada inicialmente en un 9%.
El Impacto que la Inflación ha venido teniendo en el emprendimiento en un entorno de Incertidumbre como el contexto económico venezolano a pesar de la desaceleración que va sufrido en comparación con los años anteriores al año 2025, Venezuela sigue registrando una de las tasas de inflación más altas del mundo. Este fenómeno tiene un impacto directo y profundo en la gestión de cualquier emprendimiento en lo referente a la fijación de los precios lo que se convierte en un desafío constante, obligando a revisiones periódicas para no perder márgenes de ganancia, igualmente la volatilidad de los precios de las materias primas y servicios dificulta la planificación financiera y el control de los costos operativos.
Por otro lado, poder adquisitivo del consumidor ha generado una erosión permanente en la capacidad de compra de los clientes, lo que puede afectar la demanda de productos y servicios no esenciales. Otra de las estrategias que se maneja de manera informal es el uso de diferentes monedas extranjeras, lo que obliga a los emprendedores a manejar flujos de caja diferentes lo que genera riesgos asociados a la fluctuación del tipo de cambio.
El Informe Monitor Global del Emprendimiento (GEM) Venezuela 2022-2023 resalta que la inestabilidad económica y la inflación son percibidas por los emprendedores como los principales obstáculos para hacer negocios en el país. El informe indica que el 90% de los emprendimientos surgen por necesidad más que por oportunidad, lo que refleja un entorno donde la creación de empresas es más una estrategia de supervivencia que de innovación en un mercado estable.
APORTE GENERADOS DE LA REFLEXION
Por último, es conveniente acotar que el emprendimiento actual en Venezuela, que en primera instancia que es significativo los niveles de resiliencia del espíritu emprendedor de los venezolanos quienes a pesar de los desafíos económicos y sociales tan complejos que se viven, ver cómo la gente busca soluciones innovadoras y crea oportunidades es realmente inspirador. No es un secreto que la situación económica ha empujado a muchos a buscar alternativas fuera de lo tradicional.
En este sentido, ver cómo el emprendimiento por necesidad se ha transformado en un motor de la economía. Esto es algo que se observa en todas las diferentes comunidades, barrios, comunas, urbanizaciones, etc.; muchas personas que antes tenían empleos formales ahora están desarrollando sus propios proyectos para generar ingresos mostrando que no es solo una cuestión de supervivencia, sino que de esa necesidad a menudo surgen ideas muy creativas y modelos de negocio adaptados a las condiciones actuales.
De igual manera el emprendedor venezolano de hoy no puede darse el lujo de ser estático. El dinamismo del mercado, la escasez de recursos y la volatilidad obligan a una constante reinvención lo que hace pensar que los modelos de negocio tradicionales ya no son suficientes; hay que ver fuera de lo tradicional, optimizar cada recurso y, sobre todo, aprender a ajustar rápidamente cuando sea necesario. Todo esto se puede observar en los pequeños negocios que logran mantenerse a flote a pesar de las circunstancias, aquellos que cambian su oferta o su método de entrega de un día para otro para satisfacer una demanda cambiante.
Finalmente, la discusión sobre el apoyo institucional y la formación es un tema que se considera vital. Si bien se reconoce el esfuerzo individual, igualmente sugiere que para que este boom emprendedor sea sostenible y escale, se necesita un marco de apoyo más robusto. Esto hace reflexionar sobre el papel que las universidades, las Organizaciones no Gubernamentales y el mismo gobierno (si las condiciones lo permiten) pueden participar en capacitar, financiar y crear un ambiente más favorable para el crecimiento de estos nuevos negocios. Porque, al final, el emprendimiento no es solo una salida individual, sino que tiene el potencial de ser un motor real para la recuperación económica del País.
Hace rato que el día a día en Venezuela nos ha enseñado que emprender ya no es solo un sueño, sino una forma de resistir. Con la hiperinflación descontrolada acabando con los ingresos de los venezolanos permanentemente, el talento emigrando, las dificultades de créditos bancarios y la desconfianza jurídica hasta el más creativo siente el peso de esta situación. Las recetas de negocios de antes hoy nos quedan largas. Por eso, aguantar se volvió oficio, hemos visto brotar algo poderoso: vecinos que construyen redes, inventivas que convierten lo roto en solución y tecnología que se doblega a nuestra realidad. Estas recomendaciones finales nacen de esa tenacidad del emprendedor. No son fórmulas mágicas, sino caminos pisados por quienes, entre apagones y colas, están convirtiendo la adversidad en un taller urgente de esperanza práctica.
Priorizar la Resiliencia Colectiva sobre el Individualismo: los emprendimientos deben entrelazar puntos de colaboración, hacer pequeñas alianzas entre productores locales, realizar intercambios y enseñar las diferentes habilidades digitales, o implementar sistemas comunitarios de distribución. La situación económica se enfrenta mejor cuando el “sálvese quien pueda” se cambia por “salvémonos juntos”.
Innovar desde la Austeridad Creativa (no la escasez): La limitación de recursos no debe matar la innovación, sino redefinirla. Hay que proponer modelos que conviertan restricciones en ventajas: uso de materiales reciclados para empaques o servicios prepago que eliminen riesgos crediticios. El ingenio del emprendedor venezolano ya ha creado soluciones como pagos en divisas alternativas (criptomonedas, tokens); sistematizar estas prácticas es vital.
Digitalización con Rostro Humano (no solo tecnológica): La migración a entornos digitales es inevitable, pero en un país con fallas eléctricas y brecha digital, debe ser inclusiva. Las plataformas híbridas (online-offline), capacitación en habilidades digitales para adultos mayores en economías populares, y canales de venta accesibles (como WhatsApp + delivery en motos o bicicleta). La tecnología hay que adaptarla a la gente, no al revés.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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