Artículo Científico


Importancia de las redes sociales para la formación de valores espirituales en los estudiantes


Importance of social networks for the training of spiritual values in students


Lavinia Jakeline Farfán Ortuñoa


aMagister en Innovaciones Educativas. Cursante del Doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Mérida-Venezuela. Email: sanpiohnm@gmail.com. Código ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2873-3092


Entregado: 18 de mayo de 2022

Aprobado: 14 de junio de 2022


RESUMEN


La investigación tuvo por objetivo analizar la importancia de las redes sociales para la formación de valores espirituales en los estudiantes de educación primaria; fundamentada en los aportes teóricos de Dolán (2012) valores espirituales, Maturana (2006) formación en valores, De Haro (2011) redes sociales para la educación y Moreno (2017) redes sociales comunicación y educación. El estudio se apoyó en un diseño de campo, de nivel descriptivo; la población conformada por 25 docentes; como técnica para la recolección de los datos se empleó la encuesta y el instrumento un cuestionario estructurado por 30 ítems, validado mediante la técnica del juicio de expertos y su confiabilidad se calculó a través del método de consistencia interna de Alfa de Cronbach con un medir de 0,89 resultando confiable. Los datos fueron tabulados y representados en cuadros y gráficos mediante una distribución de frecuencias y porcentajes con su respectivo análisis. Entre los resultados se concluye que los docentes no emplean las redes sociales Facebook, WhatsApp, Youtube, Twitter e Instagram para la formación de valores espirituales en los estudiantes, sin embargo, implementan algunas actividades para fomentar algunos tipos de valores espirituales como: amor, fe, esperanza, caridad y santidad. Por otra parte, los docentes no usan los ejercicios autobiográficos, dilemas morales, ni el rol del modelo como estrategias para la enseñanza de los valores espirituales.


Palabras Clave: redes sociales, clasificación, valores espirituales, tipos, estrategias.


ABSTRACT


The research aimed to analyze the importance of social networks for the formation of spiritual values in primary school students; based on the theoretical contributions of Dolán (2012) spiritual values, Maturana (2006) training in values, De Haro (2011) social networks for education and Moreno (2017) social networks communication and education. The study was based on a descriptive field design; the population made up of 25 teachers; As a technique for data collection, the survey was used and the instrument was a questionnaire structured by 30 items, validated through the technique of expert judgment and its reliability was calculated through the method of internal consistency of Cronbach's Alpha with a measure of 0.89 being reliable. The data was tabulated and represented in tables and graphs through a distribution of frequencies and percentages with their respective analysis. Among the results, it is concluded that teachers do not use social networks Facebook, WhatsApp, You tube, Twitter and Instagram for the formation of spiritual values in students, however, they implement some activities to promote some types of spiritual values such as: love, faith, hope, charity and

holiness. On the other hand, teachers do not use autobiographical exercises, moral dilemmas, or role models as strategies for teaching spiritual values.


Keywords: social networks, classification, spiritual values, types, strategies.


INTRODUCCIÓN


La educación debe contribuir a formar personas que puedan convivir en un clima de respeto, tolerancia, participación y libertad, que sean capaces de construir una concepción de la realidad práctica de los saberes y la sana convivencia ética, moral y espiritual. Cuando se insiste en mejorar la calidad de la educación, debe necesariamente dirigirse hacia la capacidad de atender a todos los estudiantes, sin restricciones ni discriminaciones de ningún tipo, a aprender y desarrollarse, a formarse como personas y como ciudadanos, a construir y realizar su propio proyecto de vida en el marco de una sociedad democrática.

En tal sentido, es necesario desarrollar un proceso educativo integral que fortalezca el hecho pedagógico en función del aprendizaje permanente y para la vida, como factor sustantivo del desarrollo intelectual y social del educando; el cual pasa por la incorporación de los valores humanos que contribuyen a impulsar la formación de un ciudadano, en el que el trabajo, el amor, la paz, la verdad, la acción correcta, la no violencia, sean el sustento de un individuo, que al mismo tiempo fortalezca el sentido de pertenencia con su entorno, sea capaz de remozar el espíritu crítico y transformador que exige la sociedad moderna actual.

Por consiguiente, los valores son ingredientes de la vida, indispensables para interactuar en comunidad, influyen en la realización personal al orientar las decisiones y configurar lo más íntimo del ser humano, su personalidad. El sistema de valores de una sociedad es algo complejo; fruto a la vez, de procesos históricos, de substratos y ritmos diversos de cambios culturales. Los valores, como otros elementos configuran la colectividad, están sujetos a procesos de continuidad y cambio; éstos son el reflejo real de la evolución o estancamiento social. En esta perspectiva, Odremán (2006) al referirse a la educación en los valores expresa:


El propósito de la enseñanza de los valores es el fortalecimiento de la autonomía personal, de tal manera que los sujetos sean capaces de pensar, juzgar y decidir por sí mismos (...) será necesario determinar que autonomía no quiere decir anarquía sino más bien capacidad para optar por aquellos valores que humanizan, que nos hacen mejores personas (p. 48).


En tal sentido, la autora respalda la intención del educador que tiene como meta lograr que el niño piense moralmente por sí mismo y que este aprendizaje evolucione con su propio desarrollo. Por lo tanto, los valores espirituales deberían estar integrados en la formación de los estudiantes; para tal fin, el educador debe asumir propuestas donde se forme al educando

capaz de desenvolverse en una sociedad pluralista en la que pueda de una manera crítica practicar como norma de vida, un cuerpo de valores alrededor de la libertad, la tolerancia, la solidaridad, la honestidad y la justicia. Al respecto, Fernández (2010) señala:


Programar y desarrollar desde la escuela una educación en valores éticos más profundamente positivos parece que es imprescindible, y es algo en lo que todos estamos de acuerdo, pero, ¿hasta qué punto será útil hacerlo cuando fuera del entorno escolar esos valores, en gran medida, ni se viven, ni se hacen explícitos en realidades, sino todo lo contrario? (p. 27).


Desde esta perspectiva, una de las características claves que debe asumir la escuela actual ha de ser su compromiso con un sistema de valores básicos para la vida en convivencia, es decir, la incorporación explícita, en sus proyectos educativos y curriculares de los valores espirituales que favorecen o hacen posible una vida más humana en sociedad; valores capaces de llenar de sentido la existencia, valores que, a la vez abran posibilidades para construir en el presente y para el futuro, una convivencia más feliz, más armónica y más radicalmente esperanzada en Dios. En este sentido, Camps (2010) señala “La educación en valores es uno de los objetivos fundamentales de la ética y la formación de actitudes favorables al mejoramiento de la persona” (p. 24).

Por consiguiente, la educación debe transmitir y ejercitar los valores que hacen posible la vida en sociedad, especialmente el respeto a todos los derechos y libertades fundamentales. En línea con la idea anterior, la escuela debe convertirse en un agente socializador y reproductor de los valores presentes, en la sociedad que debe destinar un espacio temporal o situaciones específicas a la formación moral y espiritual de los estudiantes; con la finalidad de fortalecer su personalidad individual y colectiva, así como mejorar su conducta y disciplina. En este orden de ideas, Alonso (2014) manifiesta: “la educación es el instrumento idóneo para transmitir valores a la persona y a la sociedad” (p.15), de allí, el papel tan importante que juega la educación en el tema de los valores, inculcar en el estudiante el respeto por el otro; haciendo mención específicamente a Venezuela, donde los valores espirituales están arraigados sobre todo en sectores populares, donde la fe en Dios viene de generación en

generación, pero siendo escasa su práctica.

Los docentes deben afrontar la tarea formativa utilizando recursos lógicos y retóricos que están implicados en la acción humana desde dos ámbitos, a nivel intelectual y a nivel volitivo, utilizando las nuevas tecnologías como recurso innovador y atrayente para los jóvenes hoy en día. Al respecto, Moreno (2017) afirma:


…Si no hay voluntad y capacidad de cambio, si se teme a las innovaciones, si se prefiere el mantenimiento del status que, a la transformación de las prácticas educativas, por muy sofisticadas y avanzadas que sean las tecnologías de la información y la

comunicación, éstas solo serán una renovación de equipos para reforzar las prácticas tradicionales, no cambiará para nada lo esencial de los procesos formativos (p.15).


Así mismo, el educador debe orientar a los estudiantes para que dediquen su máximo interés en ser personas responsables y humanas; cristianas e intelectuales, de manera que respondan a las necesidades del mundo de hoy, ofreciéndoles todos los medios innovadores necesarios como puentes de acercamiento para obtener una mejor ganancia en el proceso educativo.

En América Latina el tema de los valores es escaso por su baja práctica, si se menciona a Venezuela, se puede vislumbrar que existen infinidades de creencias y costumbres, dependiendo de la región de la que se esté hablando. Toda comunidad posee un clima de conocimiento espiritual diferente; sin embargo, se ha venido instalado una profunda crisis de valores, especialmente en los valores espirituales. Alonso (2014) asegura:


La expresión “estamos instalados en la crisis” se hace extensiva, hoy, a todas las situaciones sociales. Los adultos asistimos activa o pasivamente al cambio cultural y de valores, que para unos es decadencia y degeneración moral y para otros es simplemente crisis o cambio. Pero también puede considerarse como tiempo de esperanza en el ajuste persona- sociedad y de mayor estabilidad, con el consiguiente proceso de personalización de valores; en el fondo, esperanza de incremento de cultura (p.38).


Aún hay esperanza y queda sin duda alguna, bajo la responsabilidad de los docentes innovadores activar medios que ayuden a afrontar esta crisis de valores, crear un sistema educativo alimentado por el interés del cambio, que no se quede en el pensar sino en el actuar. Alonso (ob. cit.) manifiesta que, “la escuela es ante todo un espacio social donde se simula la vida y se enseña a vivirla” (p.31); hay que formar para la vida y en la vida misma de los estudiantes, ser maestros que dejan huellas, que marcarán la vida de sus escolares de una manera positiva convirtiéndose en transmisores de valores espirituales, con su propia manera de actuar ante la sociedad.

En este contexto, en las últimas décadas, la educación se ha visto notablemente vinculada con las tecnologías, debido a que las mismas representan un conjunto de herramientas y recursos multimedia, así como de telecomunicación que sirven de apoyo a las instituciones educativas en sus diferentes niveles y modalidades para el mejoramiento, optimización y alcance del quehacer educativo, por lo que requiere del uso de un equipo o computadora para ser operativo el proyecto, junto a una adecuada planificación ante los cambios importantes que los avances científicos y tecnológicos imponen en la sociedad actual, convirtiéndose cada vez en un proceso más complejo, en donde la incorporación de las tecnologías acrecienta la evolución de las mismas.

En línea con las ideas citadas, Landeau (2012) asegura: “Las redes son formas de interacción social; un intercambio cuidadoso entre personas, grupos e instituciones en variados contextos…” (p.177). Por lo tanto, las redes sociales son un medio que se debe saber manejar en su totalidad porque en algunas situaciones se nos escapan de las manos, ya que por ser portales de un sistema abierto, se prestan para ocasionar comentarios inapropiados e incluso violentos, que, una vez escritos, no se sabe a dónde van a parar o a manos de quién llegarán.

De acuerdo con lo expuesto anteriormente, las redes sociales como medio innovador, ofrecen una serie de posibilidades que sirven de herramientas para promocionar valores, tomando en cuenta que existen infinidades de aplicaciones que se pueden usar para difundir cualquier anuncio que tenga que ver con el crecimiento espiritual: Facebook, WhatsApp, Twitter, YouTube, Instagram, los cuales son de acceso rápido para hacer pública cualquier necesidad de interés formativo y educativo poniendo en práctica la creatividad para difundir lo que se quiere.

Cabe destacar, que los valores son aspectos actitudinales que permiten orientar el comportamiento en función del proceso de realizarse como persona; siendo los valores espirituales aquellos principios que mediante su práctica permiten a los seres humanos tener una relación con Dios y a su vez con el prójimo. Las redes sociales son un punto de encuentro de millones de personas en todo el mundo, entonces se convierten en poderosas herramientas para llegar a la evangelización, promocionando de manera masiva los valores espirituales, pues la mayoría de esos seguidores son niños y adolescentes, que más adelante serán testigos de las enseñanzas espirituales en el ámbito educativo.

No obstante, actualmente se tiene una profunda crisis de valores que afecta desde lo existencial hasta la más elemental decisión de naturaleza individual y social, esta decadente situación tiene su origen en primer lugar, en el debilitamiento de las instituciones sociales encargadas de velar por la educación de las personas, como lo son: la familia, la escuela, la iglesia, las organizaciones gubernamentales, civiles, encargadas de garantizar los derechos humanos.

En segundo lugar, por la aparición de una red de medios de comunicación especializados en resaltar antivalores, que indudablemente, plantean el reto de la contradicción entre lo que debe o no debe ser y lo que debe y no debe hacerse. En tercer lugar, por la profunda crisis económica que vive la mayoría de los países y de una manera más específica Venezuela, la cual afecta a la mayoría de los ciudadanos y crea la necesidad de competir sin límites para alcanzar los bienes elementales que garantizan la sobrevivencia.

De lo anteriormente expuesto, no escapa la Unidad Educativa Colegio San Pío X, ubicada en el Municipio Campo Elías del Estado Mérida, donde a través de la observación directa y el contacto continuo de la investigadora con docentes y estudiantes es notorio la falta de vivencia

de los valores espirituales que no les permite vivir en un ambiente de paz interior y por lo tanto, dificulta la relación armoniosa con sus iguales, la presencia limitada del educador frente a los educandos en el acompañamiento continuo, que les brinda comprensión, diálogo amistoso, apoyo y corrección fraterna.

Los escolares se encuentran inmersos en una crisis de valores que muchas veces puede ser asociada a dificultades familiares. Igualmente, la presencia de la intolerancia, la falta de respeto, la hipocresía, el ventajismo, el revanchismo, entre otros aspectos, producto de una escasa práctica de valores en todos los niveles de la sociedad, conducen a crear problemas de convivencia estudiantil y social. Desde esta perspectiva, la investigación busca dar respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Cuál re es la importancia de las redes sociales para la formación en los estudiantes de educación primaria?

Por consiguiente, la investigación tuvo como objetivo analizar la importancia de las redes sociales para la formación de valores espirituales en los estudiantes de educación primaria de la Unidad Educativa Colegio San Pío X, ubicada en el Municipio Campo Elías del Estado Mérida.


Redes sociales

Las redes sociales se han convertido en parte de la vida de los niños, adolescentes y jóvenes por cuanto son nativos de la era digital y están inmersos en el mundo tecnológico. En este contexto, para Vilacis (2015), las redes sociales:


Son sitios de internet formados por comunidades de individuos con intereses o actividades en común (como amistad, parentesco, trabajo) y que permiten el contacto entre estos, de manera que se puedan comunicar e intercambiar información. Los individuos no necesariamente se conocen previo a tomar contacto a través de la red social, sino que pueden hacerlo a través de ésta, y ese es uno de los mayores beneficios de las comunidades virtuales (p.2).


Entonces, puede decirse, las redes sociales son herramientas tecnológicas en las cuales interactúan un conjunto de individuos, de grupos y comunidades, microempresas enlazadas unos a otros como resultado del desarrollo tecnológico; estas redes en el ámbito educativo están tomando cada día mucho más auge. En esta línea de ideas, De Haro (2011) dice:


Cada vez más las redes sociales se perfilan como redes de autoformación y de actualización profesional. En el campo educativo, sin duda, es una de las mayores razones para utilizar las redes sociales a nivel particular por parte del profesorado, más allá de su uso con los alumnos (p.47).


Las redes sociales son un fenómeno imparable, de verdad son una herramienta maravillosa para innovar dentro del campo educativo, sin embargo, el docente tiene que estar alerta sobre su uso en los estudiantes, todo debe partir bajo unas pautas y normas, ya que este medio, así

como es positivo, también se presta para hacer mucho daño si no se le da el uso adecuado, sobre todo hoy día que muchas personas no respetan los derechos de los otros. Al respecto, Martínez y Hernández (2017) aseguran:


Las redes sociales facilitan tanto la interactividad comprendida como enlace entre las personas y su entorno, como la intertextualidad vista como enlace de información. Del mismo modo promueven la hiperconectividad: siempre estamos en red, somos por los otros. Todo se reduce con frecuencia a estar conectados a mayor velocidad, en menor tiempo, de manera superficial (p. 21).


El docente debe crear conciencia en los estudiantes del bien que se puede hacer usando las nuevas tecnologías, recalcando la genialidad del creador de estas herramientas, de que todos tienen la capacidad inventiva, creatividad innovadora de ir más allá de lo que presenta la sociedad hoy en día, de reinventar, maneras de transmitir los conocimientos. Para Martínez (2010), la máxima de una red social es: “Los amigos de mis amigos se convierten en mis amigos, se hace realidad” (p.5). Además, una red social digital permite el adquirir: información, música, vídeos y compartir numerosos elementos de carácter cultural, entre otros.

Agrega el autor que en dichas aplicaciones sociales: “…se buscan contactos con aquellos con los que perdimos trato, mantenemos amistades, nos ponemos al día de la vida de los demás, conocemos a gente nueva o incluso encontramos trabajo” (p.45). De igual manera, permiten interactuar con un mayor número de personas. Para algunos, esto refuerza su seguridad y autoconfianza, dado que pueden hacer contacto con quien ellos quieran y además, se puede tener gran cantidad de amigos en poco tiempo; aunque no se conozca a la mayoría de ellos.

En línea con la idea anterior, Caldevilla (2016) indica “Las redes sociales como fenómeno virtual, han revolucionado el concepto tradicional de relación social y de la forma como las personas invierten su tiempo libre” (p. 42). Las redes más conocidas como Facebook y Twitter son las más usadas por los jóvenes hoy en día, por lo que cubren sus necesidades básicas de moda juvenil, manejan relación de amistad aun con personas desconocidas, las redes sociales se han convertido en el aliado número uno en el acercamiento digital entre familiares o amigos, manteniendo lazos de amistad virtual, en fin, cubre sus necesidades y se sienten bien con ellos mismos.


Los Valores


Los valores se encuentran expresados como fines educativos desde la propia Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), pasando por la Ley Orgánica de Educación (2009), en las que se establece la convivencia, la paz, solidaridad, entre otros valores, los

cuales son fundamentales en la acción educativa; valores que abarcan diferentes niveles de formación de los individuos, tanto en lo personal, como en la relación con los demás; en estos grandes objetivos o fines educativos la escuela tiene una gran presencia.

Los valores determinan las reglas o normas de conductas, que indican cómo debe comportarse una persona en diferentes escenarios; buscar el propio beneficio o el de los demás, sea altruista o egoísta, ser tolerante o intolerante, defender la igualdad de los seres humanos y la libertad de todos o combatirlos, determinar las reglas de conducta en situaciones sociales.

Se puede decir, que los valores influyen decisivamente en la existencia, con la autodefinición como persona, ocupa el primer lugar en el orden de prioridades en el individuo, orienta las decisiones y configura lo más íntimo del ser. En tal sentido, Fernández (2010) señala lo siguiente:


Los valores se adquieren y se configuran a lo largo de toda la vida. En cada etapa de la vida en una persona entra en juego un conjunto de valores que expresan como ella ve el mundo que lo rodea y uno se sitúa en el, a medida que las circunstancias de la vida real van cambiando y mientras se establecen otros contactos con la realidad, también se experimentan cambios en el conjunto de valores que constituyen nuestro núcleo de regencia. En esta dinámica las personas pueden retroceder e incluso experimentan crisis y conflictos de valores, que podrá dar lugar a un crecimiento personal. (p. 9)


El valor se convierte entonces en aquello a lo que se aspira, se desea, en cuanto representa un atractivo a un bien estimable que traerá satisfacciones o mejoras en el individuo y en la sociedad. Como consecuencia, los valores son inspiraciones de la conducta del ser humano; sí, el valor adquiere una importancia por cuánto se convierte en un elemento motivador de las acciones y del comportamiento del individuo.

En este orden de ideas, instaurar en los centros educativos una pedagogía de los valores es educar a los estudiantes para que se oriente hacia el valor real de las cosas. Por esta pedagogía, las personas implicadas creen que la vida tiene un sentido, reconocen y respetan la dignidad del ser humano, son el fundamento de un diálogo, que hará posible la paz entre todos los pueblos. En conexión con las ideas anteriores, Fernández (ob. cit.) afirma: “La escuela ha tenido como misión fundamental la transmisión de valores sociales y morales, y a ello se ha dedicado por largo tiempo con mucha más intensidad que la transmisión de conocimientos” (p.56).

En este caso, el objetivo de la educación es ayudar al educando a moverse libremente por un universo de valores para que el aprenda a conocer, querer e inclinarse por todo aquello que sea noble, justo y valioso. Al respecto, Odremán (2006) plantea: Es imposible educar sin principios educativos y sin valores (p.22). Entonces, educar en los valores es educar moralmente, porque ellos enseñan al individuo a comportarse como hombre, establecer una

jerarquía entre las cosas, llegar a la convicción de que algo importa o no importa, vale o no vale, es un valor o un contravalor.


Valores Espirituales


Los valores espirituales son aquellos principios que mediante su práctica permite a los seres humanos tener una relación con Dios o contra deidades; en consecuencia, estos valores posibilitan a cada individuo mantener una relación Dios-hombre, alimentada a partir de la creencia de cada persona en cuanto a su creación y sus prácticas.

Los valores espirituales para muchas personas son de vital importancia y transcendencia, así como su práctica. De la misma manera, la espiritualidad o la vivencia íntima y privada de algún tipo de creencia es un valor fundamental para la coherencia de la vida de muchas personas. Los valores espirituales puedes ser sociales, familiares o personales y no tienen que ver con el tipo de religión, sino con el sentimiento que alimenta esa creencia. Al respecto, Dolán (2012) asegura: “Los valores espirituales se refieren a otro nivel del individuo donde crea el significado de su ser. Al contrario que otros valores, los valores espirituales no necesitan poseer la característica de una mediación directa” (p. 213).

Por consiguiente, los valores espirituales ayudan al ser humano a sentirse bien con sí mismo y con lo que se hace; si se está bien consigo mismo lo demás se dará por añadidura, la persona será reflejo de lo positivo, de lo agradable que hace actuar con valor, siendo transmisores consientes dentro de la sociedad. De acuerdo con Dolán (ob cit) entre los principales valores espirituales se tienen: amor, fe, esperanza, caridad, santidad, igualdad, libertad, justicia y fraternidad. A continuación, se describe cada uno de ellos siguiendo las ideas del citado autor:

Amor: es una de las virtudes más extraordinarias que el ser humano puede tener, es el don más lindo que Dios puede dar a los hombres. El que tiene amor, no hace mal al prójimo, así que en el amor se cumplen perfectamente todas las demás cosas.

Fe: es el acertamiento firme de la voluntad de una verdad basada sola y únicamente en la revelación divina. La fe es un valor que el hombre por sí mismo no puede alcanzar, es un don de Dios, por esto se afirma que los valores espirituales se mueven en un ámbito que va más allá de lo meramente humano, trasciende el orden natural y se eleva al orden de lo sobrenatural. Por medio del don de la fe, el estudiante puede adentrarse en un conocimiento y en una experiencia de Dios. El hombre por sí mismo, cuando mucho, podría afirmar que Dios existe y dar algunas características sobre Él, pero al recibir la fe, esta transforma su existencia dando otro sentido a su vida, ya no se busca satisfacer la voluntad de uno mismo sino la voluntad de Dios.

Esperanza: es el valor espiritual que corresponde al anhelo de felicidad que se encuentra en el interior de cada hombre. Sin esta esperanza el hombre se siente abatido, encerrado y desesperado sin ser capaz de resolver los enigmas de la vida y la muerte, del sufrimiento, del dolor, de la injusticia. Sin ella, el hombre cree que está solo ante las dificultades que no cuenta con la ayuda de Dios.

Caridad: se refiere a una acción de ayuda al prójimo, motivados únicamente por ayudar, por darse a los demás no por un renombre o prestigio. Con este tipo de acciones se busca ayudar desde el anonimato, el interés es exclusivamente ayudar a otros por amor. La caridad es un valor intrínseco de la persona con un alto valor espiritual, busca amar al prójimo, no solo a la familia, a gente conocida o a parientes, sino a todo ser humano, incluso a aquel que nos ha hecho daño en algún momento.

Santidad: se refiere al estado del alma en el cual ésta se encuentra en una relación de amistad y en profunda intimidad y comunicación con Dios. La persona que alcanza el estado de santidad se le llama bienaventurado y dichoso.

Gracia: la cual se entiende como un favor o iniciativa gratuita que Dios le regala al ser humano para invitarlo a formar parte de Él; participar de su intimidad. Requiere de la voluntad humana para recibirla.

Igualdad: esto nos hace igual ante la ley y ante Dios, sin importar credo, raza, color, afiliación política, sexo. También indica la igualdad de oportunidades. Ninguna persona puede ser discriminada por ser diferente.

Libertad: es un valor consagrado, además como un derecho humano fundamental, porque nadie puede esclavizar a otro ni convertirse en sirviente. La libertad es un valor que permite que cada cual decida un modo de vida, pero avalado por la legislación del país.

Justicia: valor que permite que las leyes sean respetadas por todos sus integrantes y especialmente del orden público y funcionarios del estado.

Fraternidad: se refiere a los lazos de solidaridad que se entablan entre los miembros de un grupo, una comunidad y una sociedad.


MÉTODO


La investigación se ubicó en el paradigma positivista y en enfoque cuantitativo el cual según Palella y Martins (2012) “requiere el uso de instrumentos de medición y comparación que proporcionan datos cuyo estudio necesita la aplicación de modelos matemáticos y estadísticos” (p.48), de esta manera este enfoque hace énfasis en la medición exacta del comportamiento de las variables de manera objetiva, explicando causas y efectos, todo ello con un fuerte apoyo en la estadística, de igual forma, el enfoque cuantitativo tiende a generalizar y normalizar los resultados.

De igual modo, se apoyó en el diseño de campo porque para llevar a cabo la recolección de datos se hizo necesario que la investigadora realizara la recolección de información directamente de los sujetos investigados. En tal sentido, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2016) define la investigación de campo como:


El análisis sistemático de problemas en la realidad, con el propósito bien sea de describirlos, interpretarlos, entender su naturaleza y factores constituyentes, explicar sus efectos, o predecir su ocurrencia, haciendo uso de métodos característicos de cualquiera de los paradigmas o enfoques de investigación conocidos o en desarrollo. (p. 18)


De igual manera, caracterizada como una investigación descriptiva, dirigida a caracterización de un hecho, parar describir situaciones y eventos de manera que se pueda entender el fenómeno desde una perspectiva más amplia permitiendo al investigador resaltar los aportes obtenidos de manera más detallada centrándose en lo más significativo.

La población objeto de estudio para la presente investigación estuvo integrada por 25 docentes de la Unidad Educativa Colegio San Pío X, ubicada en la parroquia Matriz, municipio Campo Elías del Estado Mérida. Para recolectar los datos se utilizó como técnica la encuesta y como instrumento para el registro de datos se aplicó el cuestionario, conformado por 30 ítems con tres alternativas de respuesta en escala de Likert: Siempre (S), Algunas Veces (A/V) y Nunca (N).

En la investigación se utilizó la validez de contenido, el cual es un método que trata de determinar hasta donde los ítems del instrumento son representativos del dominio o universo de contenido de las propiedades que se desean medir. En tal sentido, se entregó el instrumento a un grupo de tres expertos con el grado de Magíster, quienes emitieron algunas consideraciones en cuanto a: presentación, claridad de la redacción de los ítems, relevancia de las dimensiones e indicadores y relevancia del contenido.

Para la confiabilidad se aplicó la prueba piloto a un grupo de docentes que no formaban parte de la muestra, pero que presentaban las mismas características de los sujetos muestrales y los resultados se usaron para calcular la confiabilidad. En tal sentido, para obtener la confiabilidad del instrumento, de utilizó el coeficiente de confiabilidad Alfa–Cronbach, se obtuvo como resultado 0,88 considerándose muy alta consistencia interna, lo que significa que, en las mismas condiciones, aplicado el instrumento debe arrojar resultados similares.

Los datos fueron sometidos a un proceso de tabulación y en el análisis se utilizó la estadística descriptiva y se trabajó con distribución de frecuencia absoluta y relativa (%) para representar posteriormente los datos obtenidos en cuadros y gráficos donde se pudo

evidenciar la sumatoria de las frecuencias y porcentajes de las alternativas propuestas, para describir y analizar los resultados y hacer la respectiva interpretación.


RESULTADOS


A continuación, se presentan algunos resultados, los cuales se muestran en cuadros y gráficos que representan los indicadores dimensiones y variables en estudio, con su respectivo análisis descriptivo.


Cuadro 1

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador Facebook

Nº

Ítem


Alternativas





S

A/V

N

01

Planifica en los proyectos de aprendizaje estrategias que permiten la utilización de la red social Facebook para la formación de valores

espirituales.

F


%

0


0

3


12.0

22


88.0

02

Usa el Facebook con el fin de orientar a los

estudiantes en el desarrollo de actividades sobre los valores espirituales.

F


%

0


0

0


0

25


100

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado


S

A/V N

100


50



0

ÍTEM 1 ÍTEM 2


Gráfico 1. Distribución Porcentual para el Indicador Facebook


Como se puede observar en el cuadro 1 y gráfico 1, los docentes encuestados respondieron en el ítem 1, en 88.0% que nunca planifica en los proyectos de aprendizaje estrategias que permiten la utilización de la red social Facebook para la formación de valores espirituales, el 12.0% algunas veces. Asimismo, en el ítem 2, opinaron en 100% que nunca es necesario usar el Facebook con el fin de orientar a los estudiantes en el desarrollo de actividades sobre los valores espirituales.


Cuadro 2

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador WhatsApp


Nº

Ítem

Alternativas



S

A/V

N


03

Organiza grupos de WhatsApp para compartir información relacionada con los valores espirituales.

F


%

0


0

5


20.0

20


80.0

04

Envía a los estudiantes contenidos multimedia, como audio, video y fotos a través del WhatsApp para facilitar la

ejecución de actividades en el hogar.

F


%

0


0

0


0

25


100

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado


S

A/V N

80

60

40

20

0

ÍTEM 3 ÍTEM 4


Gráfico 2. Distribución Porcentual para el Indicador WhatsApp


De acuerdo con los datos que se describen en el cuadro 2 y gráfico 2, se observa que los docentes encuestados con relación al ítem 3, señalaron en 80.0% que nunca organiza grupos de WhatsApp para compartir información relacionada con los valores espirituales, el 20.0% algunas veces. De igual manera, en el ítem 4, afirmaron en 100% que nunca envía a los estudiantes contenidos multimedia, como audio, video y fotos a través del WhatsApp para facilitar la ejecución de actividades en el hogar.


Cuadro 3

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador Youtube


Nº

Ítem


Alternativas





S

A/V

N

05

Emplea el Youtube en el aula de clase para promover en el estudiante los valores espirituales.

F


%

5


20.0

7


28.0

13


52.0

06

Publica tareas de aprendizaje en su canal Youtube sobre los valores espirituales.

F


%

0


0

0


0

25


100

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado


S

A/V N

100


50



0

ÍTEM 5 ÍTEM 6

Gráfico 3. Distribución Porcentual para el Indicador Youtube


Según los datos que se reflejan en el cuadro 3 y gráfico 3, los docentes encuestados con respecto al ítem 5, manifestaron en 52.0% que emplea el Youtube en el aula de clase para promover en el estudiante los valores espirituales, el 28.0% algunas veces y 20.0% siempre. Por otra parte, en el ítem 6, indicaron en 100% que nunca publica tareas de aprendizaje en su canal Youtube sobre los valores espirituales.


Cuadro 4

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador Fe


Nº

Ítem


Alternativas





S

A/V

N

13

Desarrolla actividades con el fin de cultivar la fe en Dios, como un valor que el hombre

por sí mismo no puede alcanzar.

F


%

4


16,0

21


84,0

0


0

14

Utiliza las redes sociales para fortalecer el valor de la fe, transformando la existencia del estudiante para dar otro sentido a su

vida.

F


%

0


0

0


0

25


100

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado


S

A/V N

100


50



0

ÍTEM 13 ÍTEM 12


Gráfico 4. Distribución Porcentual para el Indicador Fe


Los datos que se muestran en el cuadro 4 y gráfico 4, reflejan que los docentes gerentes encuestados en cuanto al ítem 13, afirmaron en 84% que algunas veces desarrolla actividades con el fin de cultivar la fe en Dios, como un valor que el hombre por sí mismo no puede alcanzar, 16% respondió siempre. Por otro lado, en el ítem 14, indicaron en 100% que nunca utiliza las redes sociales para fortalecer el valor de la fe, transformando la existencia del estudiante para dar otro sentido a su vida.


Cuadro 5

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador Caridad


Nº

Ítem

Alternativas



S

A/V

N


17

Realiza actividades para fomentar en los estudiantes el valor de caridad, de ayuda al

prójimo, para darse a los demás.

F


%

5


40,0

20


60,0

0


0

18

Recurre a las redes sociales para enviar información sobre la caridad como valor

intrínseco con el que se busca amar al prójimo.

F


%

0


0

0


0

25


100

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado




S A/V N

100

90

80

70

60

50

40

30

20

10

0

ÍTEM 17 ÍTEM 18


Gráfico 5. Distribución Porcentual para el Indicador Caridad


Reflejan los datos que se describen en el cuadro 5 y gráfico 5, que los docentes encuestados con relación al ítem 17, manifestaron en 60.0% que algunas veces realiza actividades para fomentar en los estudiantes el valor de caridad, de ayuda al prójimo, para darse a los demás, el 40,0% restante dijo siempre. Al mismo tiempo, en el ítem 18, respondieron en 100% que nunca recurre a las redes sociales para enviar información sobre la caridad como valor intrínseco con el que se busca amar al prójimo.

Cuadro 6

Distribución de Frecuencia Porcentual para el Indicador Ejercicios autobiográficos

Nº

Ítem


Alternativas





S

A/V

N

21

Promueve ejercicios narrativos que sitúan al estudiante en la necesidad de reconstruir un sentido para su historia personal y la de

sus grupos de pertenencia.

F


%

4


16.0

4


16.0

17


68.0

22

Orienta al estudiante para realizar ejercicios autobiográficos como estrategia clave en la formación de su identidad

espiritual.

F


%

4


16.0

6


24.0

15


60.0

Nota: Cuadro elaborado con datos tomados del cuestionario aplicado



S A/V N

80


60


40


20


0

ÍTEM 21 ÍTEM 22

Gráfico 6. Distribución Porcentual para el Indicador Ejercicios autobiográficos


Muestra el cuadro 6 y gráfico 6, los resultados obtenidos de la aplicación del cuestionario a los docentes como gerentes de aula que conforman la población en estudio, en el ítem 21 revelaron en 68.0% que nunca promueve ejercicios narrativos que sitúan al estudiante en la necesidad de reconstruir un sentido para su historia personal y la de sus grupos de pertenencia, 16.0% siempre y 16.0% algunas veces. Al mismo tiempo, en el ítem 22, señalaron en 60.0% que nunca orienta al estudiante para realizar ejercicios autobiográficos como estrategia clave en la formación de su identidad espiritual, el 24.0% algunas veces y 16.0% siempre.


DISCUSIÓN


Los datos reflejan que los docentes no planifican ni ejecutan en los proyectos de aprendizaje estrategias que permitan la utilización de la red social Facebook para la formación de valores espirituales; de igual manera, se observa que los docentes, tampoco utilizan la red social WhatsApp, mediante estrategias innovadoras, interactivas y estimulantes que contribuyan a despertar en los estudiantes el interés por los valores espirituales. Asimismo, muy poco emplean el Youtube en el aula de clase para formar en el estudiante los valores espirituales, ni publica tareas de aprendizaje en su canal Youtube.

Por otra parte, en relación con la formación de valores espirituales, en la dimensión tipología de valores, los resultados muestran que los docentes conocen la jerarquía de los valores espirituales: Amor, Fe, Esperanza, Caridad y Santidad, sin embargo, no utilizando las redes sociales para formar a los estudiantes en estos valores. Ante esta realidad, los docentes presentan fortalezas en la ejecución de actividades con el propósito de fomentar los valores espirituales sin el uso de las redes sociales.

Por otro lado, con respecto a la dimensión estrategias de enseñanza, se observó que los docentes no utilizan los ejercicios narrativos o autobiográficos para que el estudiante pueda desarrollar habilidades con el fin de crear su historia personal, así como la de sus pares, siendo esta una estrategia que permite el desarrollo de la identidad espiritual en los escolares. Igualmente, se evidenció que los docentes de educación primaria demuestran una tendencia favorable hacia la utilización del juego de roles como estrategia que permite al docente la formación de valores en los estudiantes, por cuanto facilita la interacción comunicacional del estudiante mediante diálogos y debates acerca de situaciones cotidianas

del entorno escolar, familiar y social.

Así mismo, es notorio que los docentes no utilizan los dilemas morales como estrategia de enseñanza para la formación de valores espirituales; es decir, existen debilidades en el

personal docente de la Unidad Educativa Colegio San Pío X para la ejecución de estrategias hacia la formación de valores espirituales en los estudiantes de educación primaria, esta situación se debe probablemente a la falta de capacitación y actualización docente, así como a la escases de recursos didácticos en la institución

Además, los docentes hacen uso de actividades de pro-socialización en aquellos comportamientos atípicos o extraños de los estudiantes, pero nunca recurren a esta estrategia de enseñanza para la formación de los valores espirituales con el propósito que el estudiante logre favorecer a otros estudiantes, aumentando la reciprocidad y solidaridad en las relaciones interpersonales. En esta línea de ideas, Lucas (2018) entiende la socialización como “Proceso por el que un individuo se hace miembro funcional de una comunidad, adquiriendo la cultura que le es propia. Es decir, socialización es el proceso de adquisición de una cultura (p.82).

El estudiante recibe de esta forma el saber, sobre todo las normas o valores del grupo; la habilidad para realizar determinados roles y la motivación para las distintas actividades. Ahora bien, se debe tener en cuenta que la familia es la institución socializadora por excelencia, por cuanto mediante el afecto consigue dar a los niños y niñas el ambiente donde son capaces de tomar las grandes ataduras, indispensables para que realmente exista amor y libertad. En este orden de ideas, Pérez Esclarín (2002) afirma:


Amor: Es el principio pedagógico esencial. Amor se escribe con “a” de ayuda, apoyo, ánimo, acompañamiento, amistad. El educador es un amigo que ayuda a cada alumno, especialmente a los más débiles y necesitados, a triunfar, a crecer, a ser mejor. El amor crea seguridad, confianza, es inclusivo, no excluye a nadie… (p.1).


De acuerdo con lo expresado por el autor, el buen cristiano debe buscar el bien-ser, no sólo el bienestar de los demás; aceptar y valorar a los semejantes tal cual como son, su cultura, carencias, talentos, problemas, lenguaje, sueños, miedos e ilusiones; celebra, se alegra de los éxitos de cada uno; siempre está dispuesto a ayudarle al otro. La biblia católica para jóvenes (2005) habla del amor en 1 Juan, 4:8 al señalar: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”.

Por otro lado, La Biblia Latinoamericana (2005) en 1 Corintios 13:4-6 explica: “El amor es paciente, es dulce y bienhechor, el amor no tiene envidia, el amor no obra precipitado ni temerariamente, no se ensoberbece, no es ambicioso, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, no se alegra de la injusticia, se complace sí en la verdad”. Por consiguiente, el docente no debe estar al margen de los cambios que vive la sociedad y adaptar los medios a las necesidades de los actores educativos. Por ello, debe crear nuevas experiencias pedagógicas a través de las tecnologías de información y comunicación, especialmente con el uso de redes sociales, logrando con esto incorporar nuevos conocimientos de forma eficaz en los que esté presente el conocimiento del valor espiritual del amor.



CONCLUSIONES


La educación en valores espirituales es un compromiso social del siglo XXI, como reto innovador que atañe en primer lugar al docente quien debe prepararse para ser mediador que contagie a los estudiantes del amor a Dios, por cuanto educar en valores es participar en un auténtico proceso de desarrollo y construcción personal; crear condiciones pedagógicas y sociales para que dicha construcción se lleve a cabo de una forma adecuada; esta declaración supone un cambio radical en la forma de abordar los problemas en el aula, los procesos de aprendizaje, los objetivos de enseñanza y la regulación de las relaciones interpersonales e intergrupales en los espacios educativos formales.

La escuela debe ser la encargada de hacer una invitación a los estudiantes para que encuentren el verdadero valor de la vida, poniendo en sus manos estrategias innovadoras para lograr sumergirlos en el mundo de los valores espirituales; los cuales invitan a encontrar a Dios, manteniendo una relación pedagógica respetuosa, creativa y propiciadora del crecimiento espiritual.

Por tanto, la incorporación de las redes sociales como apoyo en la formación de valores espirituales, puede contribuir a este esfuerzo de ayudar a su vez a promocionar de forma efectiva los valores espirituales, reforzando las capacidades de los docentes con el fin de educar a los escolares, al proporcionarles un entorno adecuado para que puedan crecer, aprender y cuidar los valores deseados culturalmente.

Para ello, se requiere un docente cuya formación humana propicie la vivencia de valores en el aula así como en el entorno escolar, que sirvan de modelo a seguir por sus estudiantes para que enriquezcan sus experiencias, las asimilen y adapten a sus conocimientos; se convierta en mediador de experiencias de aprendizaje, para que el educando participe activamente del proceso, a fin de lograr un desarrollo integral de su personalidad tomando en consideración los aspectos físicos, intelectuales, sociales, emocionales, morales y espirituales.

En este contexto, los valores espirituales hablan por sí solos en la vida del ser humano que los posee, no cabe duda de que ellos encaminan y dignifican al hombre, transformando día a día la vida en sociedad. Por ello, la formación de la educación del futuro es un reto para los docentes de hoy, tomando en cuenta los avances tecnológicos y la forma de aprender en la era digital, en la que las nuevas generaciones están inmersas por su naturaleza.

REFERENCIAS


Alonso, J. (2014). La educación en valores en la Institución Escolar. Planificación-programación. Barcelona- España: Plaza y Valdés, S.A.


Caldevilla, D. (2016). Las Redes Sociales. Tipología, uso y consumo de las redes 2.0 en la sociedad digital actual. Documentación de las 135 Ciencias de la Información 2010, vol.

33. Disponible en: http://revistas.ucm.es/.


Camps, V. (2010). Los Valores de la Educación. Madrid – España: Anaya.


Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, (1999). Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 5453. Marzo 24, 2000.


De Haro, J. (2011). Redes sociales para la educación. Madrid: Anaya. Dolán, S. (2012). Coaching por valores. España: Empresarial.

Fernández, L. (2010). Temas Transversales y Áreas Curriculares. Madrid – España: Anaya. Landeau, R. (2012). Metodología y nuevas tecnologías. Caracas: Alfa.

La Biblia Latinoamericana (2005). 129.ª Edición. Madrid: Verbo Divino.


Lucas, A. (2018). El proceso de socialización. Universidad Complutense de Madrid.

Disponible: https://revistadepedagogia.org.

Martínez, B. (2010). Redes sociales y educación. Caracas. Fundación Empresas Polar. Martínez, B. y Hernández, N. (2017). Redes sociales comunicación y educación. Caracas.

Fundación Empresas Polar.


Moreno, M. (2017). Redes sociales comunicación y educación. Caracas: Fundación Empresas Polar.

Odremán, N. (2006). Formando al ciudadano del futuro. Caracas: Brùjula Pedagógica. Palella, S. Martins, F. (2012). Metodología de la investigación Cuantitativa. Caracas:

FEDUPEL.


Pérez Esclarín, A. (2002). Las cinco vocales de la pedagogía. Maracaibo- Venezuela: Centro de Formación P. Joaquín, Fe y Alegría. Disponible: https://www.google.com/


Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2012) Manual de trabajos de grado de especialización y maestría y tesis doctorales. Cuarta edición. Caracas: FEDUPEL.


Villacis, G. (2015). Redes Sociales. Disponible en: www.sites.google.com