
Juan Carlos Cevallos Hoppe
Revista Mikarimin. Publicación cuatrimestral. Vol. 6, Año 2020, Edición Especial
entendimiento hacia la misma, quedando en evidencia a través de aquellos estudiantes que llegan
a determinados niveles universitarios (en donde se debe impartir información pertinente al nivel y
concatenada con los sílabos) desprovistos de los fundamentos bases necesarios para la
construcción de conocimientos más avanzados.
Es de relevancia indicar que la causa por la cual el estudiante presenta inconvenientes en el
aprendizaje se debe a los escasos recursos didácticos de enseñanza (x
2
=7,247; p= 0,064).
Al interrelacionar los ítems en la prueba no paramétrica Kruskal-Wallis en la cual nos arroja
resultados más específicos, pudieron ser significativos los indicadores I1.2: los problemas de
aprendizaje de la matemática se dieron en la escuela (x
2
=8,397; p= 0,038) y el I1.5: los escasos
recursos didácticos de enseñanza (x
2
=7,269; p= 0,064). Esto nos permite resaltar el análisis
efectuado a través de Chi-cuadrado, los problemas existentes en matemática se forjan en la base.
La responsabilidad en la impartición de la información matemática debe ser óptima, el docente
debe enseñar al estudiante de los niveles básicos con las mismas características de un estudiante
de un nivel medio y superior; es decir, trasmitirle conocimientos de la realidad donde vive
asociados a la planificación curricular, permitirle que independice su conocimiento desde
temprana edad (autonomía académica) desterrando el aspecto heterónomo que ha venido
primando desde mucho tiempo en la educación ecuatoriana.
Entornos de aprendizaje.- En el indicador I2 se describen los entornos de aprendizaje del trabajo
autónomo, el ítem I2.2; I2.3; I2.4 demuestran que no hay mucha dispersión y por ende relación
de los ítems en esta variable. La ventaja de poseer un lugar donde se pueda estudiar dentro de un
ambiente armonioso y agradable (x
2
=10,174; p= 0,017), compartir con alguien el lugar de
estudio (x
2
=1,654; p= 0,0647) y el poder contar con las herramientas tecnológicas que permitan
colaborar con el aprendizaje (x
2
=8,931; p= 0,030) destacando que puede ser factible el trabajo
autónomo por parte del estudiante de la CCA.
El análisis de los resultados de correlación de los estudiantes por paralelos para el indicador I2
fueron significativos para los ítems I2.1: (x
2
=7,661; p= 0,054) en el que destaca que dispone de
un lugar específico y fijo para desarrollar las actividades académicas fuera del aula y I2.3: (x
2
=13.074; p= 0,004) en la compartición del lugar de estudio para el aprendizaje del trabajo
autónomo por parte de los estudiantes de los terceros y cuartos semestres, en los períodos
tomados en consideración para esta investigación.
Organización del trabajo autónomo.- En el análisis del resultado de este indicador I3 para la
prueba de Chi-cuadrado hay relación entre la mayoría de los 20 ítems de la variable a excepción
del ítem I3.11. Sobre la forma como organizan el trabajo autónomo, los estudiantes relacionan la
comodidad de trabajar solo (x
2
=10,586; p= 0,014), otros consideran pérdida de tiempo el trabajo
en grupo (x
2
=9,383; p= 0,025).
El trabajo tiene como referencia base los conocimientos establecidos en el sílabo de la asignatura
(x
2
=12,270; p= 0,007), los lineamientos básicos y contenidos se entregan por parte del docente
desde el principio del período académico (x
2
=12,108; p= 0,007) y a su vez son entendibles (x
2
=11,678; p= 0,009).
El discente lo desarrolla a medida que avanzan los contenidos del programa de asignatura (x
2
=9,453; p= 0,024), utilizando referencias complementarias adicionales a las entregadas por el
facilitador (x
2
=9,680; p= 0,021) permitiéndole reforzar la información fortaleciendo el
conocimiento (x
2
=12,482; p= 0,006) mediante tutorías personalizadas (x
2
=11,485; p= 0,009).