
Mikarimin. Revista Científica Multidisciplinaria ISSN 2528-7842
LA EPISTEMOLOGÍA DE LA MATEMÁTICA EN SU DIDÁCTICA
© Centro de Investigación y Desarrollo. Universidad Regional Autónoma de Los Andes - Extensión Santo Domingo. Ecuador.
El aspecto número 1 se deriva a su vez de un aspecto que caracteriza la ontología de la
Matemática según los referidos autores, que es el carácter no ostensivo de los objetos
matemáticos, el hecho de que los objetos matemáticos no tengan vida física obliga a
consideraciones específicas en la didáctica de la Matemática, ya que no hay objetos físicos que
mostrar en lugar de los objetos matemáticos, Duval, R. (2006), lo cual lleva a que se acceda a los
objetos matemáticos a través de sus representaciones semióticas, pero cada representación solo
muestra algunas características del objeto, por lo que se hace necesario el uso de más de una
representación semiótica para que el estudiante pueda interpretar el objeto, por lo que resulta
claro que la apropiación conceptual depende del uso de diferentes representaciones del concepto;
además está en concordancia con el mecanismo del pensamiento humano según la teoría de S. L.
Vigotsy donde se plantea que el pensamiento humano se materializa en símbolos y que sobre esa
materialización el pensamiento sigue su curso Vigotsky, L. (1981), entonces se concluye que la
materialización semiótica de los objetos matemáticos es la base física para el desarrollo del
pensamiento matemático, lo que determina la importancia de estas materializaciones en la
didáctica de la Matemática. Este carácter no ostensivo de los objetos matemáticos está en
estrecha correlación con las deficiencias de los estudiantes en el trabajo conceptual, en Yero, L. y
otros (2018), se plantea que los estudiantes son incapaces de operar con conceptos.
El aspecto número 2 también es consecuencia de otro aspecto que caracteriza la ontología de la
Matemática, esto es: la Matemática es medio y objeto en sí misma Byas, R. y Blanco, R. (2017).
Lo cual pone de manifiesto que cada resultado matemático es obtenido solo con herramientas
matemáticas, sin necesidad de acudir a herramientas fuera del campo de la Matemática, cosa que
no sucede en ninguna otra ciencia; de aquí se deriva que para aprender Matemática hay que
realizar las actividades a través de las cuales se desarrolla la misma, en otras palabras, no se
puede decir que un alumno ha aprendido Matemática porque haga determinadas tareas de modo
reproductivo y no usando conocimientos matemáticos o las tareas que se le asignen se limiten
sólo a ejercicios de cálculo; por lo que esta característica epistemológica de la Matemática indica
la necesidad de que los estudiantes, resuelvan diferentes tipos de tareas matemáticas como
graficar, inducir, demostrar, resolver, etc.
El tercer aspecto, Interrelación: actividad procesal entre sujetos – apropiación del concepto
individual, complementa los aspectos 1 y 2, porque tanto la representación del objeto en
diferentes registros semióticos, como la realización de las actividades a través de las cuales se
desarrolla la Matemática son actividades procesales entre sujetos, que conduce a la apropiación
conceptual; la importancia de este aspecto se manifiesta al ser considerado en diferentes teorías
sobre la enseñanza de la Matemática, aunque no lo expresen con las mismas palabras, como es en
los trabajos de Vigotsky, que se manifiesta en el planteamiento que expresa que la apropiación
conceptual transita de la interrelación inter-psíquica entre sujetos a la apropiación intra-psíquica
individual Vigotsky, L. (1981). También se encuentra inmerso en la teoría APOE de E. Dbinsky,
acción, proceso, objeto, esquema Dubinsky, E. (1991); además en la bibliografía especializada
son abundantes los trabajos donde se estudia o investiga el tránsito del proceso al objeto, entre los
que se destacan los trabajos de D Tall, quien incluso plantea que un proceso puede ser ejecutado
a través de diferentes procedimientos Tall, D. (2007). Por lo que el docente de Matemática debe
estar al tanto de este tránsito del proceso al objeto para dirigir la apropiación conceptual de sus
estudiantes.
El docente de Matemática también debe distinguir el carácter individual del carácter sistémico del
objeto matemático, pues no se debe tratar de la misma forma cuando se trabaja con el objeto