
Mikarimin. Revista Científica Multidisciplinaria ISSN 2528-7842
Referentes teóricos de la activación intelectual en la resolución de problemas de Informática con el uso de las TIC
© Centro de Investigación y Desarrollo. Universidad Regional Autónoma de Los Andes - Extensión Santo Domingo. Ecuador.
intrínseca, la participación y la implicación de los que aprenden en el logro de los objetivos
formativos.
En esta dirección, Zilberstein (2002) refiere que “…el proceso de enseñanza-aprendizaje
desarrollador constituye la vía mediatizadora esencial para la apropiación de conocimientos,
habilidades, normas de relación emocional, de comportamiento y valores, legados por la
humanidad, que se expresan en el contenido de enseñanza, en estrecho vínculo con el resto de las
actividades docentes y extradocentes que realizan los estudiantes…” (Zilberstein, J. 2002, p. 46)
Addine (2004) expresa “…aquel que constituye un sistema donde tanto la enseñanza como el
aprendizaje, como subsistemas, se basan en una educación desarrolladora, lo que implica una
comunicación y actividad intencionales, cuyo accionar didáctico genera estrategias de
aprendizaje para el desarrollo de una personalidad integral y autodeterminada del educando, en
los marcos de la escuela como institución social transmisora de la cultura…” (Addine, F. 2004,
p.53)
En las definiciones antes expuestas la enseñanza aprendizaje se considera como un proceso, con
carácter interactivo y reflexivo, que propicia el desarrollo integral de la personalidad de los
estudiantes a partir de adoptar decisiones responsables en la vida personal, familiar y social sobre
la base de la comprensión de las necesidades vitales del país, la aplicación de procesos del
pensamiento, técnicas y estrategias de trabajo.
Por otra parte, se encuentran investigaciones relacionadas con la activación en el proceso de
enseñanza aprendizaje, que ofrecen soluciones en diferentes contextos educativos y desde
diversas concepciones entre las que se encuentran:
Shukina (1978), Bagdazarov (1980),
Mirabent, (1988), Minujin (1989), Valdés (1989), Guanche (1997), Azcuy (2001), Alba (2004),
Estrada (2008), Aguilar (2009), y Duane (2009).
En este sentido, se aprecia como Azcuy (2001) define la activación del proceso de enseñanza
aprendizaje como: “el proceso pedagógico mediante el cual se incentiva y estimula, el
pensamiento, la imaginación creadora, la actitud para plantear problemas, la búsqueda de sus
posibles soluciones y resolverlos”. (Azcuy, L. 2001, p.15)
En esta definición analizada no se precisa el accionar del profesor como facilitador del
aprendizaje de los estudiantes y en el que estos sean un agente activo de su propio aprendizaje.
Entre tanto Castellanos (2002), plantea que la activación en el proceso de enseñanza aprendizaje
que es "..hacer más dinámico el proceso de enseñanza-aprendizaje, que asignando al estudiante el
papel activo, al considerarlo alumno y no objeto del proceso; movilizando el maestro, las fuerzas
motivacionales, volitivas, intelectuales, morales y físicas de los estudiantes, para lograr los
objetivos concretos de la enseñanza y de la educación". (Castellanos, D. 2002, p. 3).
En este aspecto la autora se refiere a movilizar la capacidad de los estudiantes hacia el
aprendizaje en el desarrollo de sus habilidades para la apropiación del conocimiento y crear en
los estudiantes intereses cognoscitivos, de motivación y necesidades además de desarrollar en
ellos los componentes de la personalidad.
Otra definición es propuesta por Alba (2004) que consiste “…en hacer más dinámico el proceso
docente, asignando al alumno el papel activo, al considerarlo sujeto y no objeto del proceso;
movilizando el maestro, las fuerzas motivacionales, volitivas, intelectuales, morales y físicas de
los alumnos, para lograr los objetivos concretos de la enseñanza y de la educación…” (Alba, O.
2004, p.3)