Sistema para el acompañamiento y seguimiento de las competencias en instituciones educativas públicas
competencias clave se conciben como los prerrequisitos psicosociales para un buen
funcionamiento en la sociedad. (Silva, 2015)
Gutiérrez (2005 en Orozco, 2016) define la competencia como una “compleja combinación de
conocimientos, actitudes, destrezas y valores, que se manifiestan en el contexto de la ejecución de
la tarea”. Por lo expuesto, la competencia no es una conducta entrenada, sino la forma de cómo se
ejecutan las capacidades reflexivas en una tarea determinada, alguien que es competente debe ser
capaz de demostrar sus aptitudes en diferentes contextos. Por lo tanto, es necesario contar con un
amplio repertorio de conocimientos, destrezas y actitudes de las cuales se pueda disponer en
cualquier evento con una demanda específica de acción e interacción.
En el ámbito educativo, Zabala y Arnau (2002, en Martínez, 2013) define competencia como: “la
capacidad o habilidad de efectuar tareas o hacer frente a situaciones diversas de forma eficaz en
un contexto determinado y para ello es necesario movilizar actitudes, habilidades y
conocimientos al mismo tiempo y de forma interrelacionada”.
Un amplio sector educativo asume el concepto de competencias como capacidades que integran
recursos cognitivos (conocimientos y habilidades) y no cognitivos (valores, habilidades,
actitudes) para llevar a cabo ciertas tareas de manera adecuada.
En este sentido, se retoma dicho marco conceptual para identificar la manera en la cual la
educación formal contribuye a la formación de competencias. Entendiendo como competencia, al
proceso en el que la persona hace uso de sus experiencias, conocimientos, habilidades,
capacitaciones, para responder ante una situación de forma acertada o que le beneficie en sus
diferentes ambientes.
El docente, tutor y apoderado en el acompañamiento y seguimiento de las competencias
estudiantiles.
El acompañamiento a los estudiantes nos permite orientar y ser el apoyo que le permita sentirse
acogido y pueda compartirnos sus experiencias e inquietudes donde podamos recopilar
información sobre situaciones de riesgo que enfrenta el estudiante. El seguimiento nos permite
detectar situaciones de riesgo académico que nos permitan activar diversas acciones de apoyo que
eviten bajo rendimiento y finalmente fracaso académico. (Barbosa Gómez et al., 2018)
El logro académico no solo depende del sistema educativo, sino que involucra la participación de
diferentes actores, dentro de ello la participación de los padres de familia encomendados de
monitorear no solo en el hogar sino también en la escuela, llegando a conocer sus metas, sus
relaciones interpersonales, su motivación académica y apoyo en las tareas escolares.
El acompañamiento y seguimiento tiene como objetivo fortalecer la permanencia y el término de
sus estudios, aplicando distintas acciones que contribuyan a fortalecer las competencias de los
estudiantes.
El monitoreo puede ser grupal o individual, no solo con el fin de resolver vacíos conceptuales
sino también promover un papel activo de los mismos estudiantes en su aprendizaje, el desarrollo
de hábitos y diversas habilidades.
Evaluación de las competencias en los estudiantes
Para poder afirmar que un estudiante ha desarrollado cierta competencia, es necesario evaluar su
desempeño, cómo el alumno enfrenta cierta problemática haciendo uso de dicha competencia,