
José Javier Guillén Macías, María de los Ángeles Ormaza Pincay
Revista Mikarimin. Publicación cuatrimestral. Vol. 7, Año 2021, Edición Especial (octubre)
de Manabí, en cual los resultados determinaron que con respecto a los servicios que se le da a los
estudiantes como servicios, se encuentras su edificación de sala, préstamo de textos a los
estudiantes a sus domicilios, de laptops en el área de la biblioteca, servicio de hemeroteca y la
consultoría de sus recursos bibliográficos, seguido por datos de la web, los cuales son regulados
para que su plataforma sea la adecuada.
Sin embargo, en esta entidad, en lo que corresponde al acceso a textos y documentación física y
virtual, es importante tener garantizada las herramientas adecuadas que permitan una adecuada
gestión de calidad al usuario, para que estos tengan el debido conocimiento acerca de los
servicios ofertados por esta entidad y del resto de relaciones con otras instituciones del mismo
orden nacionales e internacionales que permitan interactuar compromisos de mejoramiento, para
mejoras en su tecnología y dar un mejor acceso a la prestación de sus servicios.
En tales, circunstancias se da la respectiva atención al usuario, para ello en su investigación de
Bravo et al. (2019), con la aplicación del cuestionario del LibQual, se pudo establecer el nivel de
percepción de los estudiantes de la Facultad de Humanística y Ciencias Sociales, en cual se
concluyó de que el personal que labora en esta biblioteca, tuvieron un resultado poco satisfactorio
con respecto a sus servicios, donde los encuestados no tuvieron la predisposición para atender las
preguntas establecidas. También se pudo evidenciar que se tuvo un bajo nivel de ofrecer los
servicios requeridos por el usuario.
Por su parte Bordón (2015), sostiene que en su estudio sobre el evalúo del sistema bibliotecario,
en el plano de la educación superior, se pudo evidenciar en forma cualitativa que los resultados
estuvieron equivocados con respecto a cómo se manejan las condiciones operativas. Por lo que la
aplicación de medición se lo realizó de manera superficial, haciendo imposible una adecuada
proyección de la biblioteca en lo que respecta a la sociedad del conocimiento.
El modelo teórico propuesto por Ñuria (2015), acerca de una investigación sobre como evaluar a
una entidad bibliotecaria, esta e la debe realizar acorde a su estructura física y organizacional, la
cual permita responder a las necesidades de los usuarios, mejorando los sistemas de atención y
actualizando su contenido bibliográfico físico y en forma virtual.
En la edificación de los conocimientos en los diferentes paradigmas educativas, sostiene Bordón
(2015), que es importante el poder tener establecido el objetivo y finalidad que se desea realizar,
en base a sus recursos informativos que dispone, por ello estas entidades deben estar
actualizándose en forma constante, ya que lo impone las nuevas exigencias virtuales y por la
existencia de nuevos modelos de evaluación y gestión, los cuales permiten identificar las
modalidades de trabajo, que conlleva a mejorar la dinámica de la información.
Las bibliotecas, según Velasco (2010), son sitios en los cuales se accede todo el público que
requiere información de todo tipo y que permita mejorar el conocimiento de las personas. Por ello
estas entidades de información académica, se las ubica en los centros de educación más que todo
superior, las cuales mejoran su calidad de atención de acuerdo con los cambios que da la sociedad
en lo referente a los tipos de información.
Según Rey (2013), estas entidades deben estar en constante evolución, para que sea situada como
una biblioteca apta para obtener información actualizada, acorde a la información académica y de
otro tipo que requiera el usuario, las misma que se encuentra dada por el soporte de textos
actualizados, lo que las hace que tengan un mejor criterio de los servicios que ofrecen, más que
todo el proactivo, el cual el permite mejorar la calidad de los servicios bibliotecarios.