DOI: https://doi.org/10.61154/mrcm.v11i2.3921

 

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

 

Influencia del uso de redes sociales en la procrastinación académica en bachillerato

The influence of social networks on academic procrastination in high school students

Wendy Paola Silva Briones I, María Leonor Cedeño SempérteguiI

I Facultad de Posgrados, Universidad de Especialidades Espíritu Santo, Guayaquil, Guayas, Ecuador.

wendy.silva@uees.edu.ec, marialeonorc@uees.edu.ec. ORCID: https://orcid.org/0009-0001-5762-9841; https://orcid.org/0000-0002-7050-0671.

 


Fecha de recepción: 14/2/2025

Fecha de revisión: 11/4/2025

Fecha de aceptación: 22/4/2025
Fecha de publicación:  
1/5/2025


 

RESUMEN

La influencia de las redes sociales en la procrastinación académica se ha convertido en una preocupación creciente para las instituciones educativas del siglo XXI. Estas, aunque facilitan la socialización y el acceso inmediato a la información, también representan una fuente constante de distracción para los estudiantes de bachillerato. Esta investigación tuvo como objetivo determinar cómo inciden las redes sociales en la procrastinación académica de los estudiantes de la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”, ubicada en el cantón Balzar, provincia del Guayas. Se utilizó un enfoque mixto con alcance descriptivo, mediante la aplicación de encuestas a 83 estudiantes, entrevistas a docentes y al psicólogo institucional, lo que permitió obtener datos cualitativos y cuantitativos sobre sus hábitos digitales. Entre los hallazgos más relevantes, el 68% de los estudiantes manifestó pasar mucho tiempo en redes sociales durante el día, y más del 60% reconoció interrumpir sus estudios para revisarlas. El 57% afirmó que las redes sociales son una fuente importante de distracción, mientras que el 65% consideró que su uso afecta negativamente su rendimiento académico. Además, el 60% indicó que estas interrupciones dificultan la entrega oportuna de tareas, y el 66% cree que podría mejorar su desempeño si redujera el tiempo en estas plataformas. Se concluye que existe una relación entre el uso frecuente de redes sociales y la postergación de actividades escolares, lo que repercute negativamente en la concentración y el rendimiento académico. Se recomienda implementar estrategias educativas y familiares para fomentar un uso más consciente y equilibrado de estas plataformas.

PALABRAS CLAVE: Bachillerato; procrastinación académica; redes sociales.

 

ABSTRACT

The impact of social media on academic procrastination has become a growing concern for educational institutions in the 21st century. While these platforms facilitate social interaction and provide immediate access to information, they also serve as a constant source of distraction for high school students. This research aimed to investigate how social media affects academic procrastination among students at “Gil Ruperto Menéndez” High School, located in the canton of Balzar, Guayas Province. A mixed-methods approach with a descriptive scope was employed, which included surveys administered to 83 students and interviews with teachers and the school psychologist. This approach allowed for the collection of both qualitative and quantitative data regarding the students' digital habits. Among the most significant findings, 68% of the students reported spending a considerable amount of time on social media daily, and over 60% admitted to interrupting their study sessions to check these platforms. Furthermore, 57% identified social media as a major source of distraction, while 65% believed that its usage negatively affects their academic performance. Additionally, 60% indicated that these interruptions hinder the timely completion of their tasks, and 66% felt that reducing the time spent on social media could improve their academic performance. In conclusion, there is a clear relationship between frequent social media use and the postponement of school-related activities, which negatively impacts students’ concentration and academic achievement. It is recommended that educational and family strategies be implemented to promote a more mindful and balanced use of these platforms.

KEYWORDS: Academic Procrastination; High School; Social Networks.

 

INTRODUCCIÓN

Los medios sociales juegan un papel crucial en la procrastinación académica entre estudiantes de bachillerato, fenómeno que actualmente preocupa a muchas instituciones educativas. Plataformas como Instagram, TikTok y Facebook, ofrecen a los adolescentes, una vía constante de interacción y distracción. Aunque permiten socializar y acceder rápidamente a información, también introducen desafíos importantes relacionados con la gestión del tiempo y la concentración.

Estas redes están diseñadas para captar la atención del usuario mediante notificaciones y recompensas emocionales, fomentando una conducta adictiva. Parker (2017), cofundador de Facebook, señaló que la plataforma fue creada aprovechando vulnerabilidades psicológicas, mediante estímulos como el botón “me gusta”, que genera una gratificación instantánea y constante.

Desde una perspectiva cognitivo-conductual, los procrastinadores tienden a priorizar recompensas inmediatas por encima de beneficios a largo plazo. Esto se traduce en la postergación deliberada de tareas académicas, lo que afecta el rendimiento escolar y el bienestar emocional de los estudiantes (Gómez et al., 2023; García et al., 2022). Esta conducta, común entre los adolescentes, se asocia también con estrés, ansiedad y frustración.

Diversos factores contribuyen a este problema, incluyendo la falta de motivación, el miedo al fracaso, la baja autoestima y el deficiente manejo del tiempo (Trias & Carbajal, 2020). Las redes sociales, al ofrecer gratificación inmediata, se convierten en una vía de escape atractiva frente a las responsabilidades escolares.

Se han propuesto estrategias como la planificación, el uso de calendarios, la fragmentación de tareas y la reducción de distracciones tecnológicas (García et al., 2022), con el fin de fomentar hábitos más saludables y contrarrestar la procrastinación.

Analizar cómo influyen las redes sociales en este fenómeno permite comprender sus causas, impactos y posibles soluciones. Las plataformas digitales, a través de contenidos visuales y algoritmos personalizados, dificultan la capacidad de los estudiantes para concentrarse y establecer límites entre la vida social virtual y las obligaciones académicas.

Esta situación es especialmente crítica en la llamada “generación digital”, conformada por adolescentes y jóvenes nacidos en un entorno de hiperconectividad (Gómez y Jiménez, 2022). La exposición constante a dispositivos genera alteraciones en la atención, la motivación y la forma en que los individuos procesan información (López, 2024).

El entorno social también influye: las presiones grupales, las expectativas familiares y el fácil acceso a distracciones digitales afectan la capacidad de concentración. La familia, como agente de contención, puede ser clave en la generación de un entorno propicio para el aprendizaje y el desarrollo de hábitos positivos.

La UNICEF (2019), destaca que la adolescencia es una etapa de cambios emocionales, cognitivos y físicos, lo que puede explicar por qué muchos jóvenes optan por evitar problemas y posponen sus responsabilidades. Si bien esta conducta puede generar alivio momentáneo, sus efectos a largo plazo incluyen mayor ansiedad, bajo rendimiento y malestar emocional (Ayala et al., 2020; Burgos, 2020).

Estudios previos confirman esta tendencia. Araujo y Santisteban (2022) encontraron una correlación entre adicción a redes sociales y procrastinación académica. A diferencia de dicho estudio, la presente investigación se centra en estudiantes de bachillerato en un contexto específico del Ecuador, e incorpora un enfoque mixto que combina encuestas con entrevistas a docentes y a un psicólogo institucional. Este diseño metodológico permitió no solo identificar patrones de uso y procrastinación, sino también comprender las percepciones profesionales sobre los efectos emocionales y conductuales del uso excesivo de redes sociales en el entorno educativo. Anchundia et al. (2023) vincularon el uso intensivo de redes con ansiedad, estrés y alteraciones del sueño. Vásquez et al. (2022) alertaron sobre los riesgos online en adolescentes de entre 14 y 19 años, mientras que Amador (2021) relacionó el uso excesivo de redes con reprobación académica.

La investigación se guía por la siguiente pregunta: ¿Cómo influyen el uso de redes sociales en la procrastinación académica en bachillerato de la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”? Se utilizan instrumentos como encuestas y entrevistas para analizar los patrones de uso de redes sociales, sus efectos en el desempeño escolar y las posibles estrategias de intervención. 

Ante esta evidencia, se plantea como objetivo general de la presente investigación determinar la influencia de las redes sociales en la procrastinación académica en los estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”, ubicada en el cantón Balzar, provincia del Guayas.

La institución ofrece educación desde niveles iniciales hasta bachillerato en modalidad presencial, en jornadas matutina y vespertina. En este contexto, los estudiantes de entre 13 y 18 años, enfrentan el reto de gestionar su tiempo y mantenerse enfocados frente a constantes estímulos digitales.

 

MÉTODOS

La presente investigación adoptó un enfoque mixto, entendido como la integración de métodos cuantitativos y cualitativos en un mismo estudio para lograr una comprensión más completa del fenómeno (Hernández et al., 2014). Este enfoque se justificó por el uso combinado de entrevistas semiestructuradas y encuestas estructuradas como técnicas de recolección de datos.

Desde el enfoque cualitativo, se aplicaron entrevistas semiestructuradas a tres docentes y al psicólogo institucional, con el propósito de obtener una visión profesional sobre la influencia de las redes sociales en la procrastinación académica. Estas entrevistas permitieron recoger opiniones fundamentadas y experiencias que enriquecieron la interpretación de los resultados.

Desde la perspectiva cuantitativa, se utilizó una encuesta estructurada, compuesta por 12 preguntas cerradas, con una escala de tipo Likert de cinco niveles. Esta fue administrada mediante la plataforma Google Forms a estudiantes de bachillerato, y se diseñó para medir el nivel de uso de redes sociales y los grados de procrastinación académica. La escala Likert se empleó por su eficacia para medir actitudes y percepciones (Bisquerra, 2004). El estudio tuvo un alcance descriptivo, ya que buscó identificar patrones y tendencias en el uso de redes sociales y su relación percibida con la postergación de actividades académicas, sin establecer correlaciones estadísticas entre variables.

La investigación se desarrolló en la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”, ubicada en el cantón Balzar, provincia del Guayas. La institución cuenta con 304 estudiantes en jornadas matutina y vespertina. La muestra estuvo conformada por 83 estudiantes de bachillerato seleccionados de manera intencional, con el fin de reflejar las características demográficas, sociales y académicas del grupo. La participación de docentes y el psicólogo institucional aportó un valioso contexto profesional al análisis.

La combinación de técnicas cualitativas y cuantitativas permitió un análisis integral del fenómeno, facilitando una comprensión más completa de la influencia del uso de redes sociales en la procrastinación académica entre estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”.

 

RESULTADOS

A continuación, se presenta el análisis de los resultados obtenidos a partir de la encuesta aplicada a los estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa “Gil Ruperto Menéndez”, ubicada en el cantón Balzar, provincia del Guayas. Los datos recogidos a través de preguntas estructuradas permiten describir las percepciones y hábitos relacionados con el uso de redes sociales y la procrastinación académica:

Se observó que una gran parte de los estudiantes dedica tiempo considerable al uso de redes sociales. Tal como se presenta en la tabla 1, más del 68% de los encuestados afirmó estar de acuerdo o totalmente de acuerdo con la afirmación de que pasa mucho tiempo en redes sociales diariamente. Esto sugiere una alta exposición a estas plataformas.

Tabla 1. Tiempo dedicado diariamente a redes sociales.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

4

4,8%

En desacuerdo

9

10,8%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

13

15,6%

De acuerdo

25

30,1%

Totalmente de acuerdo

32

38,6%

TOTAL

83

100%

 

En cuanto al uso durante los momentos de estudio, presentado en la tabla 2, más del 60% manifestó que interrumpe sus actividades académicas para revisar redes, lo cual puede afectar su concentración y continuidad. En relación con la distracción generada por estas plataformas, según la tabla 3, un 57% reconoció que las redes sociales interfieren directamente con sus hábitos de estudio.

Tabla 2. Uso de redes sociales durante los estudios.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

7

8.4%

En desacuerdo

9

10,8%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

12

14,5%

De acuerdo

29

35%

Totalmente de acuerdo

26

31,3%

TOTAL

83

100%

 

Tabla 3. Distracción generada por las redes sociales.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

3

3,6%

En desacuerdo

8

9,6%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

15

18,1%

De acuerdo

36

43,4%

Totalmente de acuerdo

21

25,3%

TOTAL

83

100%

 

Además, un 65% de los estudiantes percibe que el uso de redes afecta negativamente su rendimiento académico, según lo planteado en la tabla 4 y un 60% admite que estas interrupciones dificultan la entrega oportuna de tareas escolares, especificado en la tabla 5. Esto refleja una conciencia sobre las consecuencias que tiene el uso excesivo de redes.

Tabla 4. Percepción del impacto en el rendimiento académico.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

5

6%

En desacuerdo

13

15,7%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

7

8,4%

De acuerdo

25

30,1%

Totalmente de acuerdo

33

39.8%

TOTAL

83

100%

Tabla 5. Dificultades para entregar tareas a tiempo.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

3

3,6%

En desacuerdo

5

6%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

15

18,1%

De acuerdo

37

44,6%

Totalmente de acuerdo

23

27,7%

TOTAL

83

100%

 

También se observó que el 66% considera que podría mejorar sus calificaciones si redujera el tiempo dedicado a estas plataformas, mientras que el 45% reconoció usar las redes como excusa para procrastinar. Ver tablas 6 y 7.

Tabla 6. Relación entre uso de redes y calificaciones.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

14

16,9%

En desacuerdo

8

9,6%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

3

3,6%

De acuerdo

35

42,2%

Totalmente de acuerdo

23

27,7%

TOTAL

83

100%

 

Tabla 7. Uso de redes como excusa para procrastinar.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

19

22,9%

En desacuerdo

11

13,3%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

14

16,9%

De acuerdo

27

32,5%

Totalmente de acuerdo

12

14,4%

TOTAL

83

100%

 

Respecto a las notificaciones, aunque las respuestas fueron divididas, un 42% indicó que estas influyen en su postergación académica. En cuanto a la concentración posterior al uso de redes, el 40% expresó dificultades para retomarla. Ver tablas 8 y 9.

Tabla 8. Influencia de notificaciones en la postergación de actividades.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

18

21,7%

En desacuerdo

17

20,5%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

13

15,7%

De acuerdo

23

27,7%

Totalmente de acuerdo

12

14,4%

TOTAL

83

100%

 

Tabla 9. Dificultad para concentrarse luego de usar redes sociales.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

15

18,1%

En desacuerdo

17

20,4%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

11

13,3%

De acuerdo

25

30,1%

Totalmente de acuerdo

15

18,1%

TOTAL

83

100%

 

A pesar de los efectos negativos, un porcentaje importante ha intentado reducir su uso, y aunque las percepciones sobre el impacto emocional son mixtas, un 45% señaló sentirse más ansioso o estresado tras el uso excesivo. Finalmente, la mayoría de los estudiantes no percibe un efecto relajante o beneficioso en su concentración tras usar redes sociales. Observar tablas 10, 11 y 12.

Estas observaciones permiten comprender que, si bien los estudiantes están conscientes del impacto de las redes sociales, aún enfrentan desafíos importantes para autorregular su uso y evitar la procrastinación académica.

Tabla 10. Intentos por reducir el uso de redes sociales.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

12

14,5%

En desacuerdo

7

8,4%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

15

18,1%

De acuerdo

29

34,9%

Totalmente de acuerdo

20

24,1%

TOTAL

83

100%

 

Tabla 11. Sensación de ansiedad o estrés tras su uso.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

12

14,5%

En desacuerdo

21

25,2%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

12

14,5%

De acuerdo

26

31,3%

Totalmente de acuerdo

12

14,5%

TOTAL

83

100%

 

Tabla 12. Efecto relajante percibido de las redes sociales.

Variables

Frecuencia Absoluta

Frecuencia Relativa

Totalmente en desacuerdo

18

21,7%

En desacuerdo

25

30,1%

Ni de acuerdo ni en desacuerdo

13

15,7%

De acuerdo

13

15,7%

Totalmente de acuerdo

14

16,8%

TOTAL

83

100%

 

Los resultados obtenidos en la encuesta evidencian una tendencia clara entre los estudiantes de bachillerato hacia el uso frecuente y prolongado de redes sociales, lo que se manifiesta en conductas asociadas a la postergación de responsabilidades académicas. De manera general, se percibe una falta de hábitos de estudio consolidados, una débil capacidad de autorregulación y una creciente dependencia de los dispositivos móviles, especialmente durante los momentos dedicados al estudio.

Además, se observa que, si bien muchos estudiantes son conscientes de que las redes sociales afectan su rendimiento académico, existe una dificultad concreta para modificar esa conducta. Esta contradicción sugiere que el problema no radica únicamente en la distracción, sino en una necesidad emocional o social más profunda que estas plataformas están supliendo: evasión, necesidad de aceptación o simplemente rutina.

También se destaca que algunos estudiantes han intentado reducir su uso de redes, lo que indica un nivel de conciencia y disposición al cambio. Sin embargo, esta intención no siempre se traduce en acciones efectivas, posiblemente por la falta de orientación, apoyo familiar o estrategias escolares claras.

En conjunto, los hallazgos permiten concluir que el uso de redes sociales no solo interfiere con la gestión del tiempo y el cumplimiento de tareas, sino que también tiene implicaciones emocionales y conductuales que deben ser abordadas desde un enfoque educativo integral.

Por otra parte, la aplicación de las entrevistas semiestructuradas brindó resultados de carácter cualitativo, los cuales son analizados a continuación.

Los profesionales consultados señalaron que, dentro del ámbito de la docencia y la psicología educativa, han observado cambios significativos en los estudiantes de bachillerato, tanto en su comportamiento como en su rendimiento académico. Coinciden en que muchos de estos cambios podrían estar relacionados con el uso excesivo y, en algunos casos, adictivo de las redes sociales.

Uno de los docentes entrevistados comentó que los estudiantes se distraen con frecuencia durante las clases debido al uso constante de los teléfonos celulares, los cuales son utilizados principalmente para acceder a redes sociales como Instagram, TikTok y YouTube. Estos entornos digitales, al ofrecer contenido altamente atractivo y personalizado, capturan fácilmente la atención de los adolescentes.

Según su percepción, este hábito ha contribuido al incremento de la procrastinación académica, ya que muchos estudiantes priorizan el consumo de contenido en redes sociales por encima del cumplimiento de sus responsabilidades escolares. No obstante, esta apreciación debe valorarse dentro del contexto observado por el docente, y aunque plantea una relación entre ambos factores, resulta pertinente considerar otras variables que podrían influir en dicha conducta, como la falta de hábitos de estudio, la motivación o el entorno familiar.

Una de las docentes entrevistadas señaló que las redes sociales influyen de tal manera, en los estudiantes de bachillerato, que actualmente muchos de ellos no poseen hábitos de estudio consolidados. Explicó que resulta muy difícil para los docentes intentar desligar a los estudiantes de ese mal hábito, ya que las redes sociales forman parte de sus vidas y de su generación. La docente sugirió que se utilicen textos impresos para desarrollar talleres educativos, sin depender de la información que circula en redes sociales.

Otro factor que destacó fue la importancia del apoyo familiar. Indicó que los hogares deben asumir un rol activo en el control del tiempo que los estudiantes dedican a las redes, ya que esto puede reducir la procrastinación académica.

Respecto al impacto emocional y social, mencionó haber observado que muchos estudiantes de bachillerato se han transformado en jóvenes poco conscientes del propósito de estar en una institución educativa. En lugar de desarrollar pensamiento crítico, tienden a imitar conductas vacías promovidas en redes sociales. Algunos presentan signos de depresión, fatiga constante y, en muchos casos, ansiedad o frustración al no poder usar sus dispositivos, lo que incluso se ha manifestado en conductas agresivas cuando se les limita el acceso a las redes.

Otro punto esencial que se trató en las entrevistas fue el cuestionamiento de ¿cómo pueden los padres y los docentes trabajar juntos para reducir la influencia negativa de las redes sociales en la procrastinación académica? En este caso, menciona que lo fundamental es que padres y docentes trabajen en conjunto mediante charlas educativas, se puede resaltar la importancia del uso responsable de las redes sociales. Los padres deben establecer límites claros y horarios estrictos para el uso de dispositivos, y los docentes pueden reforzar estos hábitos con actividades estructuradas y supervisión en clase. Los estudiantes pueden beneficiarse enormemente de la participación en actividades deportivas, recreativas y lúdicas. Estas actividades no solo fomentan un uso saludable del tiempo libre, sino que también ayudan a desarrollar disciplina, trabajo en equipo y habilidades de gestión del tiempo.

El psicólogo estudiantil menciona que, como parte de una estrategia para que los estudiantes puedan manejar mejor su tiempo y reducir la procrastinación de tareas, es necesario establecer límites claros en el uso de redes sociales, designar horarios específicos para su uso y crear zonas libres de dispositivos durante el estudio. También es útil enseñar técnicas de gestión del tiempo e impulsar actividades que requieran concentración sostenida. Además, menciona la importancia de que los padres y educadores trabajen juntos para establecer reglas claras y coherentes sobre el uso de las redes sociales. También deben fomentar la comunicación abierta con los estudiantes para ayudarles a entender los efectos negativos de la procrastinación y desarrollar hábitos de estudio saludables.

Se pudo evidenciar mediante las entrevistas a expertos que la gratificación instantánea y la necesidad de pertenencia social son factores clave, las redes sociales ofrecen recompensas rápidas y fáciles en forma de ‘me gusta’ y comentarios, lo cual puede ser mucho más atractivo que las tareas académicas, que requieren más tiempo y esfuerzo para ver resultados. Nada inspira y mueve al ser humano como la valoración que le hace otra persona.

Durante las entrevistas, los entrevistados, enfatizaron repetidamente la fuerte influencia de las redes sociales en los hábitos de estudio de los estudiantes. Se pudo observar una preocupación significativa por parte del docente respecto a la facilidad con la que las redes sociales distraen a los estudiantes y los conducen a la procrastinación. También, destacaron la importancia del entorno familiar en la gestión del uso de dispositivos electrónicos. Además, mencionaron varias estrategias que han intentado implementar para ayudar a los estudiantes a manejar mejor su tiempo, sin embargo, subrayan la dificultad de erradicar este hábito, ya que se ha integrado profundamente en la vida cotidiana de los estudiantes.  A su vez, dan a conocer la importancia de programas específicos y actividades recreativas que promuevan el desarrollo integral de los alumnos.

 

DISCUSIÓN

Para abordar el objetivo principal del estudio, se partió del supuesto de que una alta frecuencia en el uso de redes sociales podría estar asociada con mayores niveles de procrastinación académica en estudiantes de bachillerato. Si bien no se realizó una prueba estadística formal para comprobar dicha relación, los resultados descriptivos muestran que una proporción significativa de los estudiantes encuestados, manifestó un uso elevado de redes sociales durante el día, lo cual parece interferir negativamente en su rendimiento académico, según sus propias percepciones.

Este fenómeno concuerda con lo señalado por García del Castillo et al. (2019), quienes destacan que las redes sociales pueden convertirse en una vía de escape emocional para los adolescentes, proporcionándoles gratificación instantánea y distracción frente a situaciones estresantes. Esto puede conducir a la evasión de responsabilidades académicas, favoreciendo la procrastinación.

Además, investigaciones como la de Trujillo y Noé (2020) sugieren que la procrastinación no solo está relacionada con la gestión del tiempo, sino también con factores emocionales y sociales. Estos autores explican que los estudiantes procrastinadores suelen generar excusas para evitar tareas importantes, priorizando actividades triviales que no aportan valor académico, lo cual coincide con la conducta descrita por muchos encuestados en este estudio.

Por su parte, Sánchez et al. (2021) encontraron que, en la dimensión de postergación de actividades, el nivel alto fue predominante en el 76,7% de los estudiantes universitarios analizados. Este resultado guarda relación con los datos de la presente investigación, donde más del 68% de los estudiantes afirmaron pasar mucho tiempo en redes sociales durante el día y el 66% reconoció revisarlas varias veces durante los periodos de estudio, evidenciando una conducta similar de postergación.

Asimismo, el estudio reveló que los estudiantes reconocen que el uso excesivo de redes sociales genera distracción, estrés y pérdida de concentración. Esta percepción se vincula con los hallazgos de León y Romero (2022), quienes afirman que el uso desmedido de redes sociales puede convertirse en una forma de adicción conductual, afectando el funcionamiento ejecutivo del cerebro y, por tanto, la capacidad de autorregulación del comportamiento académico.

Cabe mencionar que una de las limitaciones del presente estudio fue la escasa disponibilidad de investigaciones previas centradas específicamente en estudiantes de bachillerato. Esta carencia dificulta la comparación directa de resultados, por lo que se recomienda profundizar en futuras investigaciones con muestras más amplias y representativas de esta población. También sería pertinente considerar diseños mixtos que incluyan entrevistas o grupos focales para enriquecer la comprensión del fenómeno.

Para investigaciones futuras, se sugiere el uso de instrumentos validados que permitan relacionar las variables de forma precisa, así como la inclusión de perspectivas de expertos en psicología educativa que ayuden a interpretar las dinámicas emocionales y sociales asociadas a la procrastinación académica en contextos digitales. 

 

CONCLUSIONES

La investigación se enfocó en estudiantes de bachillerato y exploró cómo la procrastinación académica podría estar asociada con el uso frecuente de redes sociales. Esta posible conexión parecería tener un impacto significativo en el rendimiento académico, ya que genera distracciones constantes que dificultan la concentración y el cumplimiento de responsabilidades escolares. Esta situación se vincula con un bajo desempeño académico, al interferir con la gestión eficiente del tiempo y la capacidad para priorizar tareas.

Asimismo, se identificaron factores como la falta de motivación, habilidades deficientes en la administración del tiempo y altos niveles de estrés, que limitan la concentración y favorecen el uso de redes sociales como una vía de escape. Las distracciones digitales y el entorno social también parecen influir en la tendencia a postergar las obligaciones académicas.

Finalmente, se evidenció que la mayoría de los estudiantes de la muestra presenta dificultades de concentración, y muchos reconocen que podrían mejorar su rendimiento si redujeran el tiempo que dedican a redes sociales. También se observó que las interrupciones digitales afectan la finalización oportuna de tareas. Estos hallazgos sugieren una alta incidencia de procrastinación académica entre los estudiantes de bachillerato, lo que puede debilitar la asimilación de conocimientos y afectar negativamente sus habilidades de organización y planificación. Es fundamental considerar estos aspectos y promover acciones que contrarresten los efectos del uso excesivo de redes sociales en la vida académica de los adolescentes.

 

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